lunes, 9 de marzo de 2015

¿De qué hablamos cuando decimos "lactancia a demanda"?


 En todos lados leemos que la lactancia tiene que ser "a demanda", pero resulta un término confuso y a veces no sabemos qué es lo que tenemos que hacer para que esto de "a demanda" se cumpla.

La demanda es simplemente lo que el bebé pide/necesita. Los pechos no son como un almacén, son como la cocina de un restaurante. No tienen una cantidad de leche en stock "por las dudas", esperando que lleguen los clientes sin saber cuántos van a venir, si no que producen leche de acuerdo con lo que el comensal pide, al igual que un restaurante.

Durante los primeros días, los pechos no saben cuánto va a pedir el nuevo comensal, por ese motivo el cuerpo tiene una especie de "seguro" y produce más leche que la que el bebé necesita y pide. El bebé toma y en general, queda algo de leche en el pecho. Esa leche que queda tiene un "Factor Inhibidor de la Lactancia" o FIL, que envía al mecanismo productor de leche el mensaje de que tiene que producir menos porque sobra. Entonces queda claro que si queda leche en los pechos con frecuencia, el mensaje al cuerpo es "no produzcas tanto".


Este factor es el que determina, justamente, que la producción de leche funcione "a demanda". Y es por esto que es muy importante poner al bebé al pecho con la frecuencia que el bebé lo indique, porque esto va a asegurar que el FIL actúe de la manera necesaria para ese bebé.

¿Cómo evitamos que el FIL nos juegue en contra y mande mensajes confusos a nuestro cuerpo?

·       Prendiendo al bebé con mucha frecuencia al pecho
·       No cambiándolo de pecho antes de que suelte el primero
·       Ayudando a la succión activa a través de la compresión de pecho
·       Dando al menos una toma nocturna

Limitar el tiempo al pecho, espaciar las tomas y hacer esfuerzos para eliminar las tomas nocturnas pueden jugar en contra de la producción de leche.

Es de mucha ayuda reconocer los signos de hambre del bebé. El llanto es la última señal, y para cuando llega, el bebé está frustrado y le cuesta más tomar el pecho. Los bebés empiezan moviendo los labios, succionando manos o ropa del adulto que los tiene en brazos, continúan con movimientos de búsqueda del pecho, moviendo la cabeza de lado a lado, buscan acomodarse en posición para tomar el pecho (esto resulta bastante obvio cuando están en brazos), se mueven inquietos y finalmente, lloran. Si aprendemos a interpretar las señales de nuestro bebé, vamos a poder responder inmediatamente a la demanda y evitar llegar al momento de la toma con un bebé frustrado a quien le cuesta tomar el pecho y una mamá tensa con alguna inhibición en el reflejo de eyección de la leche.

Algunos bebés, por intervenciones perinatales, están muy adormilados los primeros días. En estos casos muchas mamás encuentran que dedicarse a tener al bebé en posición de lactancia relajada, en contacto permanente con la mamá, permitiendo que succione aún estando adormilado, ayuda a que el bebé reciba lo que necesita y los pechos tengan el mensaje adecuado acerca de la producción de leche. En algunos casos es necesario despertar a un bebé demasiado adormilado, sobre todo si ha tenido pocas tomas durante varios días y tiene ictericia.

Es importante buscar ayuda si se tienen dudas acerca de cómo está funcionando la lactancia a demanda con el bebé.

Este documento tiene fines informativos y no reemplaza la atención médica.

Imagen www.breastcrawl.org / UNICEF.

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