Publicado el 28 de octubre de 2008 por Gloria Lemay, Partera Canadiense.
La mayoría de las mujeres embarazadas reciben estos ofrecimientos de amigos y familiares, pero a la mera hora se cortan o les da pena pedir ayuda cuando están hasta las orejas de ropa sucia, las camas sin hacer, motas de polvo y la cocina llena de platos sucios. El mito de "estoy bien, lo estoy llevando muy bien, la nueva maternidad es maravillosa, puedo hacer frente y mi marido es el Peñón de Gibraltar" es un fenómeno generalizado en el ambiente después del parto.
Si eres demasiado tímida para pedir ayuda directamente de las personas, te sugiero enviar la siguiente lista a tus amigos y familiares.
Estas son las cosas que he encontrado que llegan a faltar en cada casa con un nuevo bebé.
En realidad es fácil y divertido para los de afuera remediar estos problemas para los nuevos padres, pero parece que hay mucha confusión acerca de qué es lo que se quiere y qué es lo que se necesita...
Una guía práctica para saber qué pedir y cómo hacerlo en caso que seas tímida "Quiero saber si te puedo ayudar de alguna manera cuando el bebé nazca?." ...
"Sólo quiero saber si necesitas una mano?". ... "Cualquier cosa que pueda ayudar, solo llámame."
1. Cómpranos papel higiénico, leche y un rico pan de grano entero.
2. Cómpranos un nuevo contenedor de basura con tapa superior abatible y 6 pares de panties femeninos de algodón negro (talla____ ).
3. Prepara una ensalada grande con queso feta, aceitunas negras, almendras tostadas, con ingredientes verdes crujientes y orgánicos y un buen aderezo hecho en casa aparte para agregar después. Déjalo y sal de inmediato. O bien, compramos lasaña congelada, pan de ajo, una bolsa de ensalada, una jarra grande de jugo, y tal vez unas galletas para el postre. Déjalo y sal de inmediato.
4. Ven al rededor de las 2 de la tarde, carga al bebé mientras yo tomo una ducha caliente, pónme en la cama con el bebé a dormir y luego dobla todos los montones de ropa que han sido aventados en el sofá, camas o en las esquinas de la habitación. Si no hay ropa por doblar aún, mete algo de ropa a lavar.
5. Ven a las l0 de la mañana, prepárame huevos, pan tostado y una media toronja. Limpia mi nevera y tira todo lo que esté en duda. No me preguntes nada, sólo usa tu sentido común.

