jueves, 4 de julio de 2013

Preparación al Parto: Correlación Vagina-Boca

01/09/20130



La vagina y la cérvix también son esfínteres, es decir músculos circulares que controlan la apertura y cierre de órganos que contienen (vejiga, intestinos, útero) y que necesitan de este músculo tanto para retener como para liberar.

Los esfínteres se abren mejor en condiciones de confidencialidad e intimidad. Funcionan mejor sin límites de tiempo y no están bajo el control voluntario del propietario, es decir, no responden a órdenes racionales como “orina ahora”, “ evacua”, o “puja”. Sin embargo si responden bien a halagos de personas cercanas y de confianza.

Cuando el esfínter de una persona está en proceso de apertura, puede cerrarse de repente si esa persona se asusta, se molesta, se siente avergonzada o tímida. Debido a los altos niveles de adrenalina en el torrente sanguíneo no favorecen (a veces incluso previenen) la apertura de los esfínteres. Por ello el ambiente físico y emocional alrededor de una mujer en trabajo de parto (o incluso de un adulto intentando evacuar) influye directamente sobre qué tan rápido y tan fácil logra su cometido.

El estado de relajación de la boca y la mandíbula se correlaciona directamente con la capacidad del cuello del útero, la vagina, el ano para abrir a plena capacidad. Una boca relajada y abierta trabaja a favor de una mayor apertura vaginal y el cuello uterino. Por ello besarse íntimamente también es una forma de facilitar la relajación y la apertura.

La risa es infalible aliado en relajar los esfínteres, pero el humor en un trabajo de parto requiere en los presentes cierta complicidad, y del ambienteuna atmósfera placentera, no muy diferente de un espacio para hacer el amor.
Para más información sobre la Ley del esfínter de Ina May

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