Muchas gracias por la nota a Es de mamá
Alrededor de la lactancia hay todoooo
un mundo que tratamos de descifrar.
Por Verónica De
Martini
Foto: Pixabay
Basta con que una diga que está
embarazada o que tu bebé sea recién nacido para que una aluvión de opiniones de
tías, primas, amigas, abuelas y hasta cajeras de supermercado nos abrume en
cuestión de días. Y, cómo si fuera poco, le sumamos nuestras propias teorías,
dudas y miedos que surgen en el día a día (y siempre cometemos el error de caer
en webs con notas sin asesoramientos de profesionales).
Por eso, para sacarte las dudas que
(seguro) te van a ir surgiendo durante esta etapa, hablamos con la especialista
Luisa Bengolea para que nos aclare algunos mitos.
“No produzco
suficiente leche y por eso mi bebé se queda con hambre. Lo mejor es
complementar con leche en polvo”.
Falso. La alimentación de los bebés
es a demanda, esto significa, que el bebé debe ser amamantado cada vez que
quiera y por el tiempo que quiera, tanto de día como de noche. La leche humana
se digiere rápidamente, esta es la causa por la cual el bebé se alimenta a
demanda. Los bebés no se quedan con
hambre, tiene hambre de nuevo. Los tiempos entre mamadas pueden ser muy
variables cuando el bebé es un recién nacido, y van alargándose a medida que
crecen, pero no son intervalos regulares. El principio del amamantamiento es
cuanto más veces mame el bebé más leche tendrá la madre para alimentarlo. Antes
de complementar con leche de fórmula, debe realizarse una consulta con una
persona que evalue si hay alguna dificultad con el amamantamiento. La
administración de leche de fórmula debe ser una indicación médica muy pensada.
La madre siempre debe recibir apoyo para amamantar, el mayor tiempo posible.
“Ciertos alimentos
que consumo le producen los cólicos al bebé”.
Falso. La leche humana es una
secreción que se produce por un estímulo, que es la succión del bebé, que a su
vez, estimula dos hormonas la prolactina, produce a leche y la oxitocina, que
hace que la leche llene los conductos. Los alimentos que consumimos van por
nuestro aparato digestivo, no tiene relación con la secreción de la leche, las
mamás serán las que tengan gases. Solo debemos saber que el aparato digestivo
del bebé es inmaduro, y debe ir adaptándose a la alimentación con la leche
humana.
