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miércoles, 5 de agosto de 2015
lunes, 6 de julio de 2015
El calostro SI es bueno
Información perteneciente a la revista NUEVO COMIENZO, Vol. 19 Numero 1 Año 2007
En muchos países las madres creen que el calostro, esa primera leche que produce una madre cuando su hijo nace, es inadecuada para el bebé. Hay la creencia de que es mala, que no alimenta y hasta que hace daño al bebé; que es un “líquido” que se debe desechar.
Nada más alejado de la realidad. El calostro contiene células vivas, circunstancia que lo hace muy parecido en su composición a la sangre. Por ejemplo, contiene linfocitos que protegen al bebé contra muchas bacterias y virus.
Es rico en inmunoglobulinas: cada litro de calostro contiene 12 gramos de IgA, que protegen al bebé especialmente de problemas intestinales y que a medida que el bebé crece, va disminuyendo en cantidad1.
Estos anticuerpos protegen al bebé contra virus y bacterias sin que él tenga que gastar energía para hacerlo, dedicando todos sus esfuerzos a crecer.
Lactoferrina, que tiene la capacidad de matar las bacterias, lactalbúmina, lisozymas, carbohidratos, lípidos, citokinas, nucleótoidos, factores de crecimiento, vitaminas, minerales y otros componentes que suman más de 60, de los cuales 30 solo se encuentran en la leche materna, la componen; se interrelacionan unos con otros para ayudar al bebé a fortalecerse y a responder a las agresiones del medio ambiente.
Por eso, los primeros días:
- Amamante con frecuencia y lo más pronto posible después de que el bebé nace.
- Si no es posible amamantar al bebé en las primeras horas, trate de extraer con la mano o con un extractor eléctrico unas gotas de calostro mientras el bebé puede amamantar por sí mismo.
- Tome suficiente líquido, el que sea necesario para quitarle la sed. Ingiera comidas nutritivas.
- Duerma al menos una siesta durante el día.
- Deje que el bebé coma cada vez que desee, sin imponerle un horario. Los bebés comen cuando lo necesitan.
- Si el bebé amamanta cada vez que desea, toma el calostro, esa primera leche con mucha proteína, y poca grasa y carbohidratos. Es todo lo que él necesita durante los primeros días.
- No se asuste si siente que tiene poco calostro. Es lo normal. El calostro se produce en muy pequeñas cantidades, entre 1 y casi 3 cucharaditas al día. Esa cantidad de calostro es todo lo que el bebé necesita.
- Alojar al bebé en el mismo cuarto de la madre, desde el hospital, permite que ella perciba con rapidez sus señales de hambre sin dejarlo llorar.
- Muchos bebés recién nacidos piden comer con frecuencia, y demoran muy poco en el seno. Podríamos decir que, a la vez que el bebé toma el calostro, se está entrenando para la succión más adelante y está indicando al seno sus necesidades de alimento.
- Rodéese de personas que la apoyen y la animen. La mejor ayuda que usted puede encontrar es para ayudarla con el oficio del hogar y la atención de los demás miembros de la familia.
- Las visitas los primeros días pueden legar a ser agobiantes para muchas madres. Limitarlas unos días conviene al descanso de la madre y propicia el conocimiento de la nueva pareja.
miércoles, 20 de agosto de 2014
El calostro Si es bueno
Información perteneciente a la revista NUEVO COMIENZO, Vol. 19 Numero 1 Año 2007
En muchos países las madres creen que el calostro, esa primera leche que produce una madre cuando su hijo nace, es inadecuada para el bebé. Hay la creencia de que es mala, que no alimenta y hasta que hace daño al bebé; que es un “líquido” que se debe desechar.
Nada más alejado de la realidad. El calostro contiene células vivas, circunstancia que lo hace muy parecido en su composición a la sangre. Por ejemplo, contiene linfocitos que protegen al bebé contra muchas bacterias y virus.
Es rico en inmunoglobulinas: cada litro de calostro contiene 12 gramos de IgA, que protegen al bebé especialmente de problemas intestinales y que a medida que el bebé crece, va disminuyendo en cantidad1.
martes, 30 de julio de 2013
Charlas semanales sobre amamantamiento
Las espero!!!
Amamantar la mejor decisión
ultimo miércoles
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Para informarte, sacarte las dudas y amamantar a tu bebe, día por día
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Para empezar a informarte
Qué es el calostro?
Para empezar a informarte
Qué es el calostro?
El calostro contiene células vivas, circunstancia que lo hace muy parecido en su composición a la sangre. Por ejemplo, contiene linfocitos que protegen al bebé contra muchas bacterias y virus.
Es rico en inmunoglobulinas: cada litro de calostro contiene 12 gramos de IgA, que protegen al bebé especialmente de problemas intestinales y que a medida que el bebé crece, va disminuyendo en cantidad1.
Estos anticuerpos protegen al bebé contra virus y bacterias sin que él tenga que gastar energía para hacerlo, dedicando todos sus esfuerzos a crecer.
Lactoferrina, que tiene la capacidad de matar las bacterias, lactalbúmina, lisozymas, carbohidratos, lípidos, citokinas, nucleótoidos, factores de crecimiento, vitaminas, minerales y otros componentes que suman más de 60, de los cuales 30 solo se encuentran en la leche materna, la componen; se interrelacionan unos con otros para ayudar al bebé a fortalecerse y a responder a las agresiones del medio ambiente.
Por eso, los primeros días:
- Amamante con frecuencia y lo más pronto posible después de que el bebé nace.
- Si no es posible amamantar al bebé en las primeras horas, trate de extraer con la mano o con un extractor eléctrico unas gotas de calostro mientras el bebé puede amamantar por sí mismo.
- Tome suficiente líquido, el que sea necesario para quitarle la sed. Ingiera comidas nutritivas.
- Duerma al menos una siesta durante el día.
- Deje que el bebé coma cada vez que desee, sin imponerle un horario. Los bebés comen cuando lo necesitan.
- Si el bebé amamanta cada vez que desea, toma el calostro, esa primera leche con mucha proteína, y poca grasa y carbohidratos. Es todo lo que él necesita durante los primeros días.
- No se asuste si siente que tiene poco calostro. Es lo normal. El calostro se produce en muy pequeñas cantidades, entre 1 y casi 3 cucharaditas al día. Esa cantidad de calostro es todo lo que el bebé necesita.
- Alojar al bebé en el mismo cuarto de la madre, desde el hospital, permite que ella perciba con rapidez sus señales de hambre sin dejarlo llorar.
- Muchos bebés recién nacidos piden comer con frecuencia, y demoran muy poco en el seno. Podríamos decir que, a la vez que el bebé toma el calostro, se está entrenando para la succión más adelante y está indicando al seno sus necesidades de alimento.
- Rodéese de personas que la apoyen y la animen. La mejor ayuda que usted puede encontrar es para ayudarla con el oficio del hogar y la atención de los demás miembros de la familia.
- Las visitas los primeros días pueden legar a ser agobiantes para muchas madres. Limitarlas unos días conviene al descanso de la madre y propicia el conocimiento de la nueva pareja.
jueves, 18 de julio de 2013
El calostro SI es bueno
Información perteneciente a la revista NUEVO
COMIENZO, Vol. 19 Numero 1 Año 2007
En muchos países las
madres creen que el calostro, esa primera leche que produce una madre cuando su
hijo nace, es inadecuada para el bebé. Hay la creencia de que es mala, que no
alimenta y hasta que hace daño al bebé; que es un “líquido” que se debe desechar.
Nada más alejado de la
realidad. El calostro contiene células vivas, circunstancia que lo hace muy
parecido en su composición a la sangre. Por ejemplo, contiene linfocitos que
protegen al bebé contra muchas bacterias y virus.
Es rico en inmunoglobulinas:
cada litro de calostro contiene 12 gramos de IgA, que protegen al bebé
especialmente de problemas intestinales y que a medida que el bebé crece, va
disminuyendo en cantidad1.
Estos anticuerpos
protegen al bebé contra virus y bacterias sin que él tenga que gastar energía
para hacerlo, dedicando todos sus esfuerzos a crecer.
Lactoferrina, que tiene
la capacidad de matar las bacterias, lactalbúmina, lisozymas, carbohidratos,
lípidos, citokinas, nucleótoidos, factores de crecimiento, vitaminas, minerales
y otros componentes que suman más de 60, de los cuales 30 solo se encuentran en
la leche materna, la componen; se interrelacionan unos con otros para ayudar al
bebé a fortalecerse y a responder a las agresiones del medio ambiente.
Por eso, los primeros días:
- Amamante con
frecuencia y lo más pronto posible después de que el bebé nace.
- Si no es posible
amamantar al bebé en las primeras horas, trate de extraer con la mano o con un
extractor eléctrico unas gotas de calostro mientras el bebé puede amamantar por
sí mismo.
- Tome suficiente
líquido, el que sea necesario para quitarle la sed. Ingiera comidas nutritivas.
- Duerma al menos una
siesta durante el día.
- Deje que el bebé coma
cada vez que desee, sin imponerle un horario. Los bebés comen cuando lo
necesitan.
- Si el bebé amamanta
cada vez que desea, toma el calostro, esa primera leche con mucha proteína, y
poca grasa y carbohidratos. Es todo lo que él necesita durante los primeros
días.
- No se asuste si siente
que tiene poco calostro. Es lo normal. El calostro se produce en muy pequeñas cantidades, entre
1 y casi 3 cucharaditas al día. Esa cantidad de calostro es todo lo que el bebé
necesita.
- Alojar al bebé en el
mismo cuarto de la madre, desde el hospital, permite que ella perciba con
rapidez sus señales de hambre sin dejarlo llorar.
- Muchos bebés recién
nacidos piden comer con frecuencia, y demoran muy poco en el seno. Podríamos
decir que, a la vez que el bebé toma el calostro, se está entrenando para la
succión más adelante y está indicando al seno sus necesidades de alimento.
- Rodéese de personas
que la apoyen y la animen. La mejor ayuda que usted puede encontrar es para
ayudarla con el oficio del hogar y la atención de los demás miembros de la
familia.
- Las visitas los
primeros días pueden llegar a ser agobiantes para muchas madres. Limitarlas unos
días conviene al descanso de la madre y propicia el conocimiento de la nueva
pareja.
viernes, 12 de julio de 2013
El calostro, único y especial
Información
perteneciente a la revista NUEVO COMIENZO, Vol. 18 Numero 4 Año 2006
La primera etapa de la
lactancia comienza antes de lo que imaginamos: en la mitad del embarazo, cuando
los senos comienzan a producir calostro. Los senos ya están listos para
secretar este fluido mágico. Durante la primera mitad del embarazo, el
estrógeno incita al sistema de ductos para que prolifere y crezca. La
progesterona es la responsable por el aumento de los lóbulos y alvéolos. Los
senos se hacen más grandes y se pueden ver venas a través de la superficie de
la piel. Mientras estos cambios tienen lugar, la areola se hace más grande y
oscura; los pezones más erguidos; las glándulas de Montgomery que están bajo la
areola, también aumentan de tamaño. Los senos comienzan entonces la fase
secretora llenando el alvéolo con calostro, se hacen más distendidos y pesados,
preparándose para la lactancia. Esta primera etapa de la producción de leche
continúa hasta que baja la leche .
Después de la expulsión
de la placenta comienza la segunda parte de la lactancia. La disminución
repentina de progesterona da comienzo a esta nueva etapa de la lactancia. La
nueva madre comenzará a producir leche madura dentro de los 3 a 5 días
siguientes al parto. Hasta por dos semanas la leche continúa siendo una mezcla
de calostro y leche madura; es la etapa de transición de la leche.
Un recién nacido llega
al medio ambiente estéril. Inmediatamente, un gran número de bacterias comienza
a colonizar su piel y sus membranas mucosas, que están localizadas a lo largo
de su cuerpo . Un bebé que está siendo alimentado exclusivamente con calostro
tiene una ventaja enorme sobre el que está siendo alimentado artificialmente
por las inmunizaciones protectoras que le provee la leche de su madre. Las
cualidades del calostro humano son únicas pues está diseñado especialmente para
el desarrollo de nuestros bebés
El estómago de un recién
nacido es del tamaño de una canica, lo que quiere decir que puede contener
menos de un cuarto de onza de leche . Las dosis pequeñas de calostro están
diseñadas para nuestro bebé. Son fácilmente digeribles y además, sus
propiedades laxantes estimulan la pronta salida del meconio, esa primera
deposición negruzca del bebé. Al ser expulsado el meconio del intestino, el
estómago del bebé crece al tamaño de su muñeca. Este crecimiento ocurre
rápidamente los primeros tres días de vida.
Las comidas frecuentes
deben ser promovidas; en muchas ocasiones son muy cortas y nos da la sensación
que además son escasas en cantidad; eso es lo que el bebé necesita. Es común
para los recién nacidos que “despierten” en el segundo día de vida, y quieran
amamantar más frecuentemente. Pueden mostrar una conducta en donde amamantan
intermitentemente por horas, y duermen solo unas pocas horas. Este es un
comportamiento perfectamente normal para un recién nacido.
La succión pronta del
seno por parte del bebé después del parto ayuda a la expulsión del meconio y
reduce sustancialmente las dificultades que pudiera tener con la ictericia. De
igual manera, comidas frecuentes también estimulan que la transición a la leche
madura se dé más pronto .
¿Qué lo hace único?
Tal vez lo más
sorprendente es que el calostro contiene células vivas, es un fluido vivo que
se asemeja a la composición de la sangre. Contiene linfocitos que son
absorbidos por el bebé amamantado y podrían pasarle información inmunológica.
El bebé absorbe estos linfocitos los cuales le dan protección a largo plazo.
Por ejemplo, “un hígado donado por una madre a su bebé puede sobrevivir y
funcionar mejor aún en la adultez, si la madre amamantó a ese hijo cuando bebé”
.
El calostro tiene más de
60 componentes, 30 de los cuales son exclusivos de la leche humana. Es
especie-específico, es decir que ha sido diseñado y perfeccionado por la
naturaleza para bebés humanos . Muchos de estos componentes están presentes en
pequeñísimas cantidades y la complejidad de su interrelación es sorprendente:
se vinculan unos con otros para trabajar unidos y ayudar al bebé a responder
adecuadamente a microbios, virus y hongos.
El calostro es rico en
inmunoglobulinas, que son las que dan protección a los bebés contra virus,
infecciones y toxinas, igual que lo seguirá haciendo más adelante la leche
madura . Los anticuerpos en la leche materna evitan que los microbios ataquen
las células epiteliales, lugar por donde entran las infecciones al organismo.
¿Cómo y por qué se producen? Porque los linfocitos del tubo digestivo de la
madre migran hacia la glándula mamaria lugar donde producen anticuerpos
adecuados contra los “enemigos” del medio en donde viven la madre y el bebé.
Algo maravilloso, es que
esos anticuerpos no gastan energía al hacer su trabajo, como sí sucede con
otros síntomas de defensa como la fiebre. Y al actuar de esta manera, el bebé
puede usar toda la energía para su crecimiento y desarrollo.
La principal inmunoglobulina
de la leche humana es la secretora IgA. Los anticuerpos producidos son
específicos para el entorno de la madre y están dirigidos en contra de los
patógenos del entorno del bebé. También es responsable de continuar las
inmunizaciones pasivas que se dieron en el útero por la placenta, tales como el
polio y la rubéola.
La principal función de
la IgA, junto con otras inmunoglobulinas, es la de recubrir el interior del
estómago e intestinos del bebé. Es como si se pasara una mano de pintura o laca
para que lo indeseable resbale y no penetre.
Estas superficies quedan
entonces en capacidad de defender al bebé de virus y bacterias al no permitir
que patógenos se adhieran a ellas . Algunas de estas increíbles
inmunoglobulinas atacan patógenos y los matan. Estos componentes son
importantes para prevenir enfermedades tan graves como la enterocolitis
necrosante en bebés prematuros, la cual puede llegar a ser fatal . Las acciones
defensivas de la IgA proveen al recién nacido de una protección óptima.
Proteínas y otros
componentes
Existen muchas otras
cualidades que hacen que el calostro sea único: contiene altas cantidades de
sodio, potasio, chloride Cloro? y colesterol. Se cree que la combinación de
estos elementos estimula el desarrollo óptimo del corazón, el cerebro y el
sistema central nervioso del bebé . Esta puede ser la razón de la prolongada
secreción de calostro en aquellas madres que tienen a sus bebés prematuramente,
con el fin de ofrecer a los bebés prematuros la mejor oportunidad del desarrollo
óptimo de sus frágiles órganos.
El calostro es también
rico en proteínas: contiene alred edor de tres veces más que la leche humana
madura. Estas importantes proteínas ayudan a proveer a los recién nacidos de
una nutrición óptima a la vez que los defienden contra las infecciones y
facilitan el desarrollo de importantes funciones fisiológicas . Las proteínas
son también las responsables de mantener el nivel de azúcar en la sangre, lo
cual es particularmente importante para los bebés cuyas madres son diabéticas o
han presentado diabetes gestacional.
Lactoferrina es una de
las proteínas presentes en el calostro. Su menú principal son los hongos,
bacterias y virus. Y suelta fragmentos que el bebé eliminan en la orina, lo
cual explicaría el hecho que los bebés amamantados sufren de menos infecciones
urinarias. Lisozyma, neutrófilos, lactalbúmina y macrófagos con otros
componentes del calostro que parecen combinarse de manera efectiva para
proteger al bebé contra posibles agresiones del medio ambiente. Es todo un
ejército de elementos que se fortalecen unos a otros de manera insospechada y
todavía no conocida a cabalidad. La lactalbúmina, por ejemplo, muy abundante en
el calostro, parece ser la devoradora de células precancerosas o premalignas.
Por otra parte, los oligasacáridos, al igual que la IgA, bloquean la adherencia
de microbios a las células epiteliales del intestino. Es como la segunda mano
de pintura.
El aspecto
El calostro es saturado
con vitaminas y minerales solubles en grasa. Es usualmente amarillo o
anaranjado, pues refleja el alto nivel de beta-caroteno, uno de los muchos
antioxidantes presentes en él. Los antioxidantes actúan como protectores de
células en el cuerpo del bebé, y mejoran su sistema inmuno-protector .
El color de calostro
varía. Puede ser transparente, amarillo fuerte, blanco, naranja, rosado, verde
y café claro. Las comidas o bebidas que la madre ingiera pueden causar estas
diferencias de color; por ejemplo se sabe que madres de culturas donde se
ingiere mucho ajo en los alimentos, su leche tiene ese sabor, como si estuviera
preparando al bebé a los futuros sabores de su cultura. Las vitaminas o
medicamentos que esté tomando la madre también pueden afectar el color del
calostro y de la leche madura.
Es importante que las
nuevas madres sepan que el calostro hace una gran diferencia en el desarrollo
del sistema inmunológico de sus bebés. Pueden estar tranquilas pues sus cuerpos
están proporcionando a sus bebés lo que ellos necesitan. Es el mejor comienzo
posible.
Hay estudios que
demuestran que hasta un tetero de leche de fórmula puede sensibilizar a un bebé
a la proteína de la leche de vaca. Esto sucede porque la leche de fórmula
cambia la flora intestinal del bebé, rompiendo la barrera mucosa que el
calostro le provee. Esta interferencia permite que los patógenos y alergenos
entren al sistema del bebé, razón por la cual los suplementos artificiales no
deben ser dados a bebés que tengan alto riesgo de desarrollar alergias .
En familias
susceptibles, en las cuales hay antecedentes de alergias, las proteínas de la
leche de vaca pueden también aumentar el riesgo de que el niño desarrolle
diabetes insulino dependiente o diabetes melitus.
Para destacar
Algunas diferencias importantes
entre el calostro y la leche madura nos ayudan a comprender la importancia del
primero y a dejar de lado la idea errónea de que el calostro “no sirve” o “es
dañino” y que es mejor desecharlo.
La conclusión que
podemos sacar es que el calostro está adaptado a las necesidades del bebé, haya
nacido a término o sea prematuro. La elevada tasa de factores protectores lo
protege en ese período de transición de un medio estéril a la vida donde
empieza a ser colonizado por miles de bacterias y microbios.
El calostro es
habitualmente más amarillo y espeso que la leche madura.
Leucocitos y células
epiteliales juegan un papel primordial en la protección del bebé recién nacido.
Son células vivas y están por millones en cada mililitro de calostro.
Las inmunoglobulinas
pueden tener una tasa cien veces más alta en el calostro que en la leche
madura. Por eso se dice popularmente que es la primera vacuna del bebé.
Sus propiedades laxantes
favorecen la pronta eliminación del meconio, evitando problemas derivados de la
ictericia.
Favorece la
estabilización de la glicemia en el bebé.
El calostro contiene
tasas muy elevadas de vitaminas liposolubles: 5 a 10 veces más de carotenoides,
tres veces más de vitamina A y 2 a 4 veces más de vitamina E.
En cambio, las vitaminas
hidrosolubles están en menor proporción a excepción de la vitamina B12,
importante para el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
El calostro disminuye el
riesgo de enterocolitis necrosante en los bebés prematuros, debido a su alto
contenido de moléculas antioxidantes y anti infecciosas.
Los oligosacáridos son
azúcares ligados a las proteínas y lípidos. Están en mayor cantidad en el
calostro y tienen una función nutricional pero también un papel protector.
Las hormonas y otras
sustancias presentes en el calostro ayudan a que tejidos como el cerebro, los
músculos esqueléticos y el tubo digestivo aumenten la síntesis proteica. Son la
cortisona, la insulina y factores de crecimiento epidérmico, entre otros.
Los nucleótidos aumentan
la producción de anticuerpos, la absorción del hierro y la síntesis de ácidos
grasos, entre otras funciones.
Su riqueza de proteínas,
aunada a la poca presencia de lípidos, está adaptada a la reservas
nutricionales del recién nacido así como a sus necesidades.
Tiene propiedades antioxidantes
debido a una molécula similar al ácido ascórbico que contiene en cantidad
importante.
Los factores anti
infecciosos están en proporciones mucho más elevadas en el calostro de madres
que han tenido hijo prematuro.
Traducido por Ana María
de la Torre de XXX de Ellen Penchuk Seymour CT USA publicado en Leaven, La
Leche League Internacional, enero de 2005. Adaptado por María Cristina Sáenz.
Referencias
Riordan, J.
Breastfeeding and Human Lactation. 3rd edition. Boston, MA: Jones and Bartlett, 2005.
Hanson, L and Korotkova, M. Breastfeeding may Boost Baby’s own Immune
System. Pediatric Infectious Disease Jour 2002; 21:816-821.
Lawrence, R.A. and Lawrence, R.M.. Breastfeeding, a guide for the
Medical Profession, 5th edition. New York, NY: Mosby, 1999.
Scammon, RE and Doyle, L.O. Observations on the Capacity of the Stomach
in the First 10 days of Postnatal Life. Am J Dis Child 1990; 20:516-538.
International Lactation Consultant Association. Position Paper on Infant
Feeding. Raleigh, NC: ILCA, 2000.
Neville, M. and Neifert, M: Lactation, Physiology, Nutrition and
Breastfeeding. New York, NY: Plenum Press, 1983.
Lucas, A. Programming by early nutrition: An experimental approach. J
Nutrition 1998; 128:401s-406s.
Alm, J. et al. An Anthroposophic lifestyle and intestinal Microflora in
Iinfancy. Pediatric Allergy and Inmunology 2002; 13(6): 402.
Hanson, L and Korotkova, M. The role of Breastfeeding in the Prevention
of neonatal infection. Seminars in Noenatology 2002; 7(4):275-281.
Oddy, W. The Impact of Breastmilk on Infant and Child Health.
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Lonnerdal, B. Nutritional and Physiologic significance of Human Milk
Proteins 1,2,3,4. AJCN 2003; 77(6): 1537s-1543s.
Hanson, L and Korotkova, M. Idem.
Zeiger, R.S. Food Allergen Avoidance in the Prevention of Food Allergy
in Infants and Children. Pediatrics 2003; 111(6):
1662-1671.
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realizada el 11 de enero de 2008 por mmm
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jueves, 16 de mayo de 2013
Lo mejor para un parto es que no haya nadie junto a la mujer
"Lo mejor para un parto es que no haya nadie junto a la mujer” Michel Odent, el ya mítico promotor del parto acuático y el “parto humanizado”, explica a Página/12 la evolución de sus teorías: la industrialización del nacimiento, la presencia del padre en el alumbramiento y la necesidad de volver a lo simple.
Por Sonia Santoro
Hace más de 40 años, un cirujano de emergencias empezó a pensar la posibilidad de que las mujeres pudieran superar esos momentos difíciles del parto sin recurrir a los calmantes. Compró una pileta de lona y la instaló en la maternidad de Pithiviers, la ciudad de Francia en la que ejercía. Así creó el parto acuático, una manera de nacer que fue propagándose en el mundo, junto con otras opciones del “parto humanizado”, que tratan de escapar a las rutinas médicas innecesarias para recuperar modos de nacer menos invasivos tanto para la madre como para el bebé. Aquel cirujano, Michel Odent, fue invitado por la Fundación Creavida al seminario “Hacia una nueva conciencia del parto y del nacimiento humano” que se desarrolló en Buenos Aires. “
La imagen ideal para un parto fácil es que la madre esté sola, con la partera sentada en una esquina tejiendo. Parece simple, pero será necesario mucho tiempo para redescubrir lo simple”, plantea. –Hace 40 años empezó con los partos en el agua, ¿cómo llegó a ese descubrimiento? –El origen fue el objetivo de evitar la utilización de medicamentos cuando la primera parte del parto se hace difícil, cuando se llega a un estadio en el que la mujer pide “por favor denme un medicamento”. Cuando una mujer segrega adrenalina, no puede segregar oxitocina, que es la hormona fundamental para las contracciones.
Entonces, para ayudar a reducir la adrenalina se pueden hacer muchas cosas: primero, asegurarse de que nadie en el entorno esté segregando adrenalina porque es contagioso. –La adrenalina está relacionada con el miedo. –Sí, por supuesto. Entonces, hay que asegurarse de que el cuerpo esté cálido porque cuando tenemos frío segregamos adrenalina. Y a partir de esta pregunta pensamos que la inmersión en el agua podría ser una manera de reducir la tasa de adrenalina. Cuando uno entra en agua a temperatura corporal, uno está en estado de completa relajación, es decir que la segregación de oxitocina está facilitada. A partir de esta consideración, un día me fui a la calle comercial de la ciudad y compré una pileta de jardín, encontramos un espacio en la maternidad para ponerla y así empezó la historia. –¿Por qué cree que es tan lento el avance hacia partos más artesanales? –La razón principal es que durante millares de años el parto fue controlado por el medio cultural.
Todas las sociedades humanas que conocemos han perturbado el parto de diferentes maneras. A veces con medios muy sutiles, con creencias, con rituales. Por ejemplo, hay una fase del parto que ha sido perturbada por todas las sociedades humanas, es la tercera fase: la que se sitúa entre el nacimiento del bebé y el alumbramiento de la placenta. Según nuestra comprensión actual de los procesos fisiológicos, es una fase muy importante para el desarrollo de la capacidad de amar.
Le voy a dar un ejemplo de creencia que fue observada en los cinco continentes, la creencia por la cual el calostro es malo: el calostro es lo que el bebé puede encontrar en el seno inmediatamente después de nacer y, según la ciencia moderna, es una sustancia de mucho valor. Casi todas las sociedades humanas pensaron que era malo. Esto implica que apenas el bebé nace no tiene que estar en los brazos de su mamá, para eso se usa otro ritual muy arraigado: apurarse para cortar el cordón.
Podríamos mencionar centenas de creencias y rituales que lo único que hacen es perturbar el proceso fisiológico. Por eso es tan difícil actualmente redescubrir las necesidades básicas de la mujer que está por parir. –¿O sea que no sólo la intervención médica nos ha llevado a partos “industrializados”? –No, esto es muy anterior a la medicina. Simplemente la medicina ofrece medios más poderosos de intervención. –Los partos humanizados parecen circunscribirse a una elite. ¿Cómo cambiar el sistema para todas? –Esa es la pregunta de todas las tomas de conciencia, porque originariamente la incomprensión de los procesos fisiológicos y la falta de toma de conciencia implican a todo el mundo. Esto no sólo implica a la mujer que tiene el bebé, no solamente a los profesionales. –Usted plantea que si hubiera más partos artesanales la sociedad sería menos violenta, ¿qué le dicen los colegas que no practican este tipo de partos? –No se trata de hablar de tipo de parto, se trata de redescubrir las necesidades básicas de la mujer que va a parir, por eso nunca hablo de parto natural. Tampoco se trata de hacer un postulado diciendo que un parto perturbado puede convertir a la sociedad en algo diferente.
Todas las sociedades humanas han perturbado el proceso fisiológico. Cuanto más necesidad tiene una sociedad de desarrollar su potencial de agresividad, más invasivos son los rituales y las creencias que perturban el proceso fisiológico. Podemos tomar ejemplos extremos, el caso de Esparta, en Grecia, eran guerreros y cuando un varón llegaba al mundo lo primero que se hacía era tirarlo al piso, si sobrevivía quería decir que se iba a convertir en un convertir en un buen guerrero. Y conocemos algunos grupos de pigmeos que aparentemente no perturbaban el proceso fisiológico, pero no había necesidad de desarrollar el potencial de agresividad. Vivía en armonía con el entorno, lejos de todo grupo humano.
–No le parece fundamental que los hombres participen de los partos, ¿cómo es eso? –Para esto hay que recordar las necesidades de la mujer que va a parir. Tiene necesidad de sentirse segura, sin sentirse observada, necesita mantener un nivel muy bajo de adrenalina y es fácil comprender que cuando un hombre ama a una mujer es normal que esté intranquilo y segregue adrenalina. Esto quiere decir que hay una gran diferencia entre la compañía de un hombre que no puede tener la experiencia personal de lo que está pasando, comparado con la presencia de una madre, que tuvo varios hijos y sabe lo que está pasando.
–¿Cómo fue cambiando esta tendencia? –Conocí cuatro fases en relación con la presencia del padre en el parto. La primera va de 1953 al ’60, en ese momento yo sólo conocía el parto en el hospital, nadie había ni siquiera imaginado que el padre pudiera asistir. Segunda fase, del ’60 al ’85, conocí también el parto en el hospital pero la doctrina de la participación del padre estaba bien establecida. Tercera fase, parto en casa, con casi siempre la participación del padre, de 1985 a 1995. En ese momento, cuando me llamaban por un nacimiento en una casa, iba solo y si bien intentaba ser discreto, la doctrina estaba bien establecida, el padre participaba activamente. Y luego conocí una cuarta fase, desde 1995, cuando voy a un nacimiento en una casa voy con una doula (cuidadora de madres con bebés recién nacidos), siempre la misma, que tiene cuatro hijos, es abuela y que tiene una enorme experiencia como doula. O sea que en esta nueva situación lo único que hago es estar en la cocina con el padre, lo trato de distraer, de charlar con él y dejo a las dos mujeres solas.
Cuando hago la síntesis de lo que he aprendido en estas fases, casi me animo a emitir una conclusión que no es políticamente correcta, que la participación del papá del bebé es sin duda la causa más frecuente de partos largos y difíciles. Y si quisiera resumirlo de otro modo, diría que la mejor situación que conozco para un parto rápido y fácil es nadie alrededor de la mujer que está pariendo, a menos que sea una partera o una doula muy experimentada, silenciosa, y con perfil muy bajo. La imagen ideal es la partera sentada en una esquina tejiendo. Parece simple, pero será necesario mucho tiempo para redescubrir lo simple.
viernes, 12 de abril de 2013
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