lunes, 6 de enero de 2014

Cuidar la salud de los más vulnerables

 Viernes 03 de enero de 2014 | 10:35

La Fundación ICALMA brinda atención médica a quienes no tienen recursos o medios para afrontar una enfermedad.
Por Teresa Zolezzi  | Fundación LA NACION
   


Adrián Gadano y Mariela Bertolino, su mujer, tienen la misma profesión: los dos son médicos. En 2010 atravesaron una difícil prueba en su camino al enfrentarse- cada uno- a enfermedades graves, que ponían en riesgo sus vidas. Esto los impulsó a buscar un proyecto en conjunto que los entusiasmara, que los llenara de energía y que los motivara a seguir adelante. Por eso decidieron poner su vocación y sus conocimientos al servicio de los más vulnerables y crearon la Fundación ICALMA.

"Queríamos hacer algo que nos gustara, vinculado a la salud porque nos dedicamos a eso y también porque en ese momento la salud era justamente lo que nos estaba faltando", recuerda Adrián. Así es como dieron nacimiento a esta ONG -formada por trabajadores de la salud con trayectoria en sus especialidades de origen: cuidados paliativos y enfermedades del hígado-, la cual se dedica, a ayudar a todos aquellos que no tienen recursos o medios para transitar una enfermedad.

El nombre de la entidad no fue elegido al azar. ICALMA, en lengua mapuche, significa "muy peñascoso" y alude al esfuerzo, a la dificultad. Su sonido evoca serenidad y es también un lago, un camino y un paso fronterizo. Precisamente este nombre revela la esencia del espíritu de la organización: entender a las enfermedades como caminos transitables con distinto grado de dificultad y sufrimiento, pero también como oportunidades. Caminos de la vida, que asistidos, acompañados y cuidados, generan intensas experiencias, que posibilitan un aprendizaje y crecimiento.

"Nuestro objetivo al crear la fundación, fue el de poder ocuparnos de las personas más vulnerables, estar en el lugar donde nos necesitan", confiesa Adrián. Para lograrlo asisten principalmente a pacientes del Hospital Italiano y del Hospital Tornú (donde Adrián y su mujer trabajan respectivamente), pero también atienden a aquellos provenientes de otros sitios y provincias del interior del país.

"Hay toda una tarea asistencial y social para ayudar a los pacientes que cuentan con pocos recursos", comenta. Esto implica desde acompañarlos en su tratamiento hasta conseguir gratis un remedio o un estudio médico que precisan, facilitarles el traslado y encontrar un lugar donde sus familias puedan hospedarse en Buenos Aires (en caso que provengan del interior). También significa, muchas veces, concientizar e insistir a las personas sobre la importancia de visitar al médico o realizar chequeos periódicos.
Verónica, una paciente atendida por miembros de ICALMA en una Unidad de Cuidados Paliativos de un hospital público, relata: "Hay cambios en nuestros cuerpos que no podemos manejar y es en este espacio donde los cuidados paliativos cumplen la más óptima de sus funciones"-señala y agrega: "Hoy aprendemos entre todos que lo esencial, aunque invisible a los ojos, se siente en el corazón: se alivian los síntomas, se va curando el alma y se sostiene la mirada sonriente en momentos límites. Sabemos que al profesional también le interesa la persona, hay un objetivo y ese objetivo se cumple."

Desde el Hospital Italiano, se abocan a enfermedades del hígado como hepatitis y cáncer de hígado. Realizan asistencia, prevención, formación e investigación en este ámbito. Desde hace tres años llevan adelante una campaña anual de controles gratuitos de hepatitis B y C. "Sacamos sangre a la gente y llegamos a alrededor de 5000 personas. Por lo general, el 1% está infectada, es decir que 50 personas pueden hacer una detección temprana de la enfermedad y evitar así que desencadene en una cirrosis o cáncer de hígado", explica Gadano.

Actualmente, ICALMA está comenzando un proyecto en articulación con el Grupo Andando, una ONG que brinda apoyo escolar a los chicos que viven en la villa 21-24. Hace poco recorrieron juntos la villa con el objetivo de identificar las poblaciones más vulnerables y hacer una tarea de prevención y asistencia en temas de salud. La idea es detectar a las familias que necesitan atención médica con más urgencia, para poder asistirlas.

Adrián Gadano, fundador y presidente de ICALMA, -que cuenta con 80 voluntarios y brinda atención directa a más de 1000 personas por año-, concluye: "Lo que más disfruto es atender a alguien que no tiene nada y poder aportarle algo. Ver que esa persona me da un abrazo o me sonríe y notar el agradecimiento me emociona y me reafirma cada vez más el hecho de haber elegido ser médico".

Quienes quieran sumarse como voluntarios de la Fundación o colaborar con la donación de alimentos, medicamentos o ropa, pueden comunicarse por teléfono al (011) 4958-4398 o por mail a fundacionicalma@gmail.com

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