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jueves, 4 de septiembre de 2014

Cólicos en el bebé amamantado



El cólico es un misterio de la naturaleza. Nadie sabe realmente lo que es, pero todos tienen una opinión al respecto. En una situación típica, el bebé comienza a tener períodos de llanto más o menos dos o tres semanas después de nacido. Esto ocurre generalmente al atardecer, y los episodios terminan aproximadamente a los 3 meses de edad del bebé (ocasionalmente más tarde). Cuando el bebé llora, por lo general está inconsolable, aunque si se lo pasea, mece o se lo lleva en auto o tren puede mejorarse temporalmente. Para que se considere que un bebé sufre de cólico es necesario que el bebé esté aumentando bien de peso y que se lo vea saludable.

La noción del cólico se ha propagado tanto, que cualquier estado de inquietud o llanto del bebé se atribuye al cólico, y esto puede ser válido, ya que nadie sabe lo que es el cólico. No hay un tratamiento específico para el cólico, aunque se han intentado muchos medicamentos y estrategias de comportamiento, pero sin un beneficio comprobado. Admitimos que siempre alguien sabe de una persona que curó a su bebé de cólico de cierta forma. También admitimos que casi todos los tratamientos parecen servir, de forma temporal.

miércoles, 11 de junio de 2014

“Cólicos del bebé: ¿qué son? ¿existen?”, por Carlos González

Respuesta de Carlos González, pediatra y escritor, a un padre que consulta sobre los llantos desconsolados de su hija de 20 días:

“Si quieres decir que tu hija especialmente por las tardes, pide brazos y pecho casi
constantemente, y que tenerla en brazos y pasearla arriba y abajo es la única manera de que esté tranquila, y que si la dejas un momento en la cuna se pone a llorar, entonces es totalmente normal. Puedes llamarle cólico o como quieras, pero es normal. Los niños necesitan estar en brazos 24 horas al día, y más aún si han estado ingresados al nacer. Y no hay que buscarle ninguna solución, porque ya está solucionado: en brazos no llora (casi).

Si lo que quieres decir es que, a pesar de estar toda la tarde y casi toda la mañana en brazos, a pesar de dormir con su madre y tomar el pecho a demanda, a pesar de cantarle y acariciarla y pasearla y hacerle cosquillitas en la barriga, se pasa la tarde llorando (no llorar un poco o protestar, todos los niños lloran, sino llorar a todo pulmón durante tres horas de reloj seguidas, sin que nada de lo que hagáis pueda consolarla), entonces sí que le llamo yo “cólico”, y habría que pensar en alergias o en otros problemas.

Pero lo otro es normal, y no hay motivo para pensar en alergias ni en ninguna otra enfermedad. En todo caso, si fuera alergia no sería a la leche de vaca, porque entonces, al tomar biberón se pondría muchísimo peor que al mamar.

La principal causa del “cólico”, del llanto excesivo en la infancia, no es orgánica, sino psicológica. Es la falta de contacto físico, la ausencia de la madre, la soledad, la falta de respuesta a las necesidades. Los pueblos que llevan a los bebés colgados a la espalda todo el día ni siquiera tienen una palabra para hablar del “cólico”.

No me parece bien dar medicamentos a los niños sanos. Ni medicamentos de la farmacia, son sólo para los enfermos.

jueves, 15 de agosto de 2013

Llanto, cólico del lactante


Las necesidades básicas de los bebés son la protección, el calor y el alimento. Cuando les falta alguna de ellas, primero manifiestan incomodidad, se les ve inquietos e intentan consolarse chupándose el puño, o bostezan, o mueven las extremidades como pidiendo algo. Si no se les atiende, lo más probable es que acaben llorando. Durante los primeros 60 segundos, se trata de una protesta y se calmará con facilidad si la madre o el cuidador les atiende. En caso contrario, tras más de un minuto se desesperan y acaban llorando intensamente manifestando el estrés que están sufriendo.

El niño cuando llora no intenta "manipular" ni "llora por llorar". El llanto es una manera de comunicación del lactante que indica una necesidad, pero no siempre significa hambre. Muchos bebés están tan tranquilamente mamando y cuando acaban, si la madre los coloca en la cuna, rompen a llorar, lo que se interpreta equivocadamente como que tienen hambre. Generalmente se calman en el momento en que la madre les toma de nuevo en brazos y los acerca al pecho, del que apenas succionan. Algunos autores opinan que los bebés se sienten profundamente solos en la cuna, en peligro. Solo se sentirán protegidos en contacto con la madre, el padre o cualquier persona que les cuide.

Se conocen como cólicos del lactante a los episodios de llanto que suelen durar alrededor de 2-3 horas al día más de 3 días a la semana, que tienen lugar por la tarde-noche y que suelen aparecer a partir de los 15 días. El bebé estira y encoge las piernas, muestra una expresión de dolor y ventosea , lo que a veces le alivia.

Se cree que estos episodios de llanto obedecen a dolores abdominales, y se han intentado relacionar con alergias, gases, hipermotilidad intestinal, temperamento, sobrecarga de estímulos, etc. Algunos autores consideran que el llanto a esas horas (tarde-noche) traduce un estrés acumulado durante el día. Hay que tener en cuenta que en general nuestros bebés no están siempre en contacto con su madre o su cuidador, situación que les puede estresar y que expresan como llanto al final del día. De hecho, los bebés que siempre están en estrecho contacto con su madre (en pañuelos o en brazos) como la mayoría de bebés africanos, asiáticos, latinoamericanos e indonesios, no lloran más que cuando están enfermos.

Siempre hay que descartar alguna enfermedad y comprobar que la técnica de lactancia es correcta, ya que esto puede ser causa de llanto. En pocos casos el llanto puede ser consecuencia de alergia a las proteínas de la leche de vaca u otro alimento que toma la madre (ver pregunta más frecuente nº 12). Si todo está bien, los medicamentos no suelen ser eficaces, tampoco las infusiones.

En resumen:

El llanto del bebé está especialmente diseñado para alarmar a su madre. Actualmente se sabe que el cólico se puede aliviar o prevenir manteniendo al niño en contacto permanente con su madre o cuidador. Por ello se recomienda responder precozmente al llanto y tomar al bebé en brazos. Esta medida es mas eficaz para mejorar los cólicos que cualquier otra intervención, y no malcría al niño.

Si la madre lo pone al pecho y se calma, ya está solucionado. Si continúan llorando y el llanto del bebé pone muy nervioso a uno de los padres, es preferible que intente calmarlo aquél que esté más relajado. Si no se calma, es mejor que llore, que libere su estrés, en brazos que solo.

Sacudir al bebé no solo empeorará la situación, sino que puede lesionarle gravemente.

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