miércoles, 2 de octubre de 2013

Prematuros: demasiado pronto para nacer

Domingo 30 de septiembre de 2012
 Publicado en edición impresa La Nación
 Llegan al mundo antes de término, con muy poco peso y extremadamente vulnerables. Hoy son el eje de una campaña que lucha para garantizarles los cuidados que necesitan. Historias de niños que superaron el difícil comienzo de sus vidas


Rocío, Abril y JoaquÍn (4 AÑOS) 
.Nacieron el 10 de octubre de 2007
las 28 semanas, con 1100, 910 y 1314 gramos, 
respectivamente. 

Foto: Emma Livingston
Por Fabiana Scherer | LA NACION  
 Siempre le pregunto a mi mamá cómo fue. Cuando veo las fotos no deja de sorprenderme lo chiquita que era. Mi familia luchó un montón para que yo esté viva. Fui un caso extremo." Como María Belén Soqueff, que ya cumplió 15, cada año en el mundo nacen 15 millones de prematuros, según el informe presentado por la ONU en mayo de este año con el título Nacido demasiado pronto. Nuestro país forma parte de esta realidad: 8 de cada 100 bebes nacen antes de tiempo. La Semana del Prematuro -que comienza mañana, impulsada por Unicef y el Ministerio de Salud de la Nación-, se centra, justamente, en el derecho a un programa de seguimiento para esa franja de la infancia, en particular el grupo más vulnerable: los chiquitos que nacen con menos de 1500 gramos. 
 "Un embarazo normal dura entre 38 y 41 semanas", define Celia Lomuto, neonatóloga, miembro de la Alianza Argentina para la salud de la madre, recién nacido y niño (Asumen). Aunque no se saben con exactitud las causas que generan los partos anticipados, se conocen algunos factores de riesgo (ver Para tener en cuenta). "La causa más frecuente es el retraso de crecimiento intrauterino -explica Miguel Larguía, jefe de División Neonatología del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá-. También en partos múltiples, en países desarrollados este grupo ascendió, por el recurso de la fertilización asistida. Podríamos hablar además del estrés. Pero no podemos dejar de lado que hay determinantes sociales que influyen, como la pobreza y la educación." En la maternidad Sardá se atienden por año alrededor de 7000 partos. "De ese número 140 bebes nacen con un peso menor a los 1500 -continúa Larguía-. La sobrevida de ellos es altísima. Cerca del 80 por ciento de los chicos que al nacer pesan entre 750 y 1000 gramos vive, luego de pasar por una internación de dos o tres meses de trabajo permanente con la familia y un equipo de médicos multidisciplinario. Porque son niños y niñas en situación de riesgo permanente, lo que requiere seguimiento hasta el inicio de la edad escolar.


" LUCILA VALESE (19 años) . Nació el 21 de septiembre de 1993,
 a las 32 semanas de embarazo, con 1400 gramos. Foto: Emma Livingston 

"Supervivientes." 
Así define Valeria Sirviente (38) a sus hijos, los trillizos que nacieron en la semana 28, el 10 de octubre de 2007, en la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, tras un tratamiento de fertilidad que realizó en el Instituto de Ginecología y Fertilidad (IFER). "Técnicamente no son trillizos -aclara la licenciada en Educación-. Las nenas, Rocío y Abril, estaban en la misma bolsa, por lo que son gemelas, y Joaquín, mellizo.

" Valeria sabía que el suyo era un embarazo de riesgo, pero nunca imaginó la odisea que le esperaba. "Muchas veces me eché la culpa por no haberlos tenido más tiempo en el útero -asegura con pesar-. Ellos estaban bien; la que sufrió una complicación fui yo." Rocío fue la primera en nacer, con 1100 gramos; Abril, con 910, y Joaquín, que fue el último, con 1314. "El que se llevó la peor parte fue Joaquín. Me explicaron que los varones no son tan fuertes como las nenas. Ellas avanzaban, pero él no, tuvo complicaciones pulmonares e intestinales. El 10 de diciembre hicimos un bautismo de socorro -recuerda-. Las chicas, tras ser operadas (por un defecto congénito en el corazón), recibieron el alta a mediados de diciembre. Pero él siguió internado con un pronóstico complicado. Fueron momentos muy duros. Mis hijas en casa, que requerían de un cuidado especial, y sin saber qué iba a pasar con Joaquín, que estuvo internado varios meses más. Tuve que hacer frente a la idea de que mi hijo no iba a caminar, que no iba a ver, que era posible que tuviera una parálisis cerebral. Hasta el año y medio necesitó de oxígeno. Recién ahora puedo decir que estoy disfrutando de ellos." Hoy, Rocío, Abril y Joaquín Otero cursan el jardín de infantes. "El desarrollo fue normal -asegura Valeria-. Joaquín sigue con tratamiento fonoaudiológico porque tiene un retraso en el lenguaje, que con el tiempo dejará atrás. Es que durante su primer año y dos meses de vida se dedicó a sobrevivir, no a crecer. Sus hermanas son una estimulación permanente.

" El objetivo ya no es la supervivencia de estos niños, sino asegurarles el menor número de secuelas posible. La clave está en la detección precoz. "La realidad actual refleja que están faltando consultorios de este tipo en muchas instituciones donde egresan prematuros", enfatiza Gabriela Bauer, pediatra del Programa de seguimiento de alto riesgo de Neonatología del Hospital Juan P. Garrahan. A esta institución (sin maternidad) son derivados recién nacidos con condiciones complejas de salud que no pueden ser resueltas en las unidades neonatales donde nacen. "A nuestra Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal llegan alrededor de 120 bebes prematuros de muy bajo peso luego de sus primeras semanas de vida, para tratamiento de complicaciones graves como hidrocefalia, retinopatía (enfermedad de la retina), necesidad de cirugía intestinal o displasia broncopulmonar (enfermedad pulmonar crónica)", sigue Bauer que, como coordinadora de la Semana del Prematuro de Unicef, se refiere también al proyecto de ley que ya se discutió en Diputados y que espera tratamiento en Senadores. "Lo novedoso es que protegería a todos los niños que egresan de una unidad neonatal con riesgos de secuelas que deben ser vigiladas y tratadas, y la protección se aplicaría en forma inmediata por la condición de alto riesgo, sin tiempo de espera." En esto están enfocadas las acciones de los más de 180 equipos del país que participan de esta semana, cuya meta más deseada es que todos los prematuros de riesgo de este país, nazcan donde nazcan y vivan donde vivan, reciban atención adecuada y segura. 


María Belen Soqueff (15 AÑOS), Nació el 28 de diciembre de 1996, 
a las 24 semanas, con 540 gramos. Foto: Emma Livingston 
Cada caso, una vida 
Micaela Belén Fernández (17) transitaba el sexto mes de embarazo cuando tuvo una pérdida. "Estuvo controlado -asegura Micaela-, nunca me hablaron de riesgos." Los riesgos a los que se refiere la mamá de Franco Joaquín Ezequiel Acevedo Fernández (2) son los que están vinculados con la edad materna (tanto las menores de 17 como las mayores de 40 tienen mayor tendencia a ser madres de prematuros). En el Hospital Sofía de Santamarina de Monte Grande le explicaron a Mirta Antifil (34), mamá de Micaela, que su hija iba a tener un parto complicado. "Que lo principal era salvarla a ella, que ya me fuera quitando de la cabeza que el bebe pudiera vivir -recuerda-. Ambos quedaron en terapia intensiva. Franco nació con 800 gramos y estuvo internado dos meses." Tras el alta, a Micaela le informaron que su hijo podía llegar a tener un retraso. "Sólo eso me dijeron. A la semana lo tuvimos que volver a internar por un problema en los pulmones -cuenta la chica que vive en El Jagüel, municipio de Esteban Echeverría-. Ahí me aconsejaron que lo lleve al Garrahan para que le hicieran un chequeo." Fue en ese hospital donde le realizaron todos los estudios necesarios. "Antes no le habían hecho nada- cuenta indignada la abuela-. Y nosotras no sabíamos. Ahí nos dijeron que Franco no veía nada, que tuvo un desprendimiento de retina, algo que se podría haber evitado.

" En el caso de Noemí Murador (46) las pérdidas de líquido amniótico en el quinto mes de su segundo embarazo hicieron que fuera internada de urgencia. "Empecé mi trabajo de parto en el Cemic y fui derivada al Sanatorio de la Trinidad por ser un caso extremo. Ya pasaron 15 años y creo que esa derivación le salvó la vida a Belén. Estuvo internada 4 meses y medio. Era muy chiquita, pesaba 540 gramos. Cuando le dieron el alta llegó a casa con 2,200 kilos. Tuvo y tiene una vida normal. Los primeros años no fueron fáciles, pero poco a poco salió adelante y hoy está hermosa. Está en cuarto año de secundario, en la ORT, hace deportes. Está divina." 
 "Las primeras horas del bebe son claves para detectar cualquier problema -enfatiza Ana Pedraza, jefa neonatóloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina-. Aquí atendemos de 7000 a 7400 partos por año, de los cuales nacen alrededor de 100 niños con un peso inferior a los 1500 gramos, que forman parte del programa de seguimiento que funciona en la institución desde 2007." Por su parte, la coordinadora de Seguimiento de nacimiento de Alto Riesgo de la Suizo, Nélida Aguilera, remarca la importancia de los cuidados prenatales. 

"El obstetra tiene la responsabilidad de derivar la atención del parto a un lugar especializado. Esto es clave, tanto para la madre como para ese chico que podrá acceder a un seguimiento que dará la oportunidad de detectar cualquier problema que se presente. Si la detección es precoz, la situación puede llegar a resolverse o mejorar.
Cuando le preguntan a Lucila Valese (19) por su pasado como prematura asegura que lo suyo es anecdótico. "Siempre llevé una vida normal -dice la joven, que comenzó el CBC para estudiar Medicina-. Quizá porque tenía mi propio seguimiento en casa", comenta la hija de la neonatóloga Aguilera. "Fue un nacimiento programado -recuerda la especialista, madre, además, de dos varones mayores (24 y 22)-. A la semana 28 de embarazo Lucila dejó de crecer. Hice reposo, pero no hubo caso y finalmente nació a la semana 32 en el Sanatorio Otamendi. Estuvo internada dos meses y medio. No fue nada fácil porque sabía lo que podía ocurrir. Traté de mantener un control para no pensar en todas las posibilidades. Cuando le dieron el alta, caí en una depresión, un cuadro también frecuente en los padres de prematuros." "Yo nunca me sentí diferente -asegura Lucila-. Entreno en atletismo, hago hockey desde los 9 años... Sólo me veo diferente cuando me muestran alguna foto.

" PARA TENER EN CUENTA 
  • Un embarazo normal dura entre 38 y 41 semanas, tiempo en que los órganos del bebe alcanzan la madurez necesaria. Cuando el nacimiento es anterior al término de la semana 37, la OMS considera que es prematuro.
  • En la Argentina, según la Dirección de estadísticas e Información de Salud (DEIS) de la cartera sanitaria nacional, 8 de cada 100 bebes nacen antes de tiempo. 
  • Bajo peso, obesidad, diabetes, hipertensión, edad materna (menores de 17, mayores de 40), embarazo múltiple, embarazos seguidos, son factores de riesgo. 
  • Clasificaciones: prematuro tardíos son aquellos nacidos entre las 32 y 37 semanas. Representan el 84 por ciento del total. Los muy prematuros nacieron entre las 28 y 32 semanas. Requieren atención de apoyo adicional. Mientras que los extremadamente prematuros son anteriores a la semana 28. Requieren atención intensiva. Pueden sufrir discapacidades físicas y neurológicas. 
  • La prematurez es la primera causa de muerte en bebes de hasta un mes. Y la segunda (después de la neumonía) en chicos menores de 5. 
  • Posibles consecuencias: inmadurez pulmonar, retinopatía (en los bebes que recibieron oxígeno en elevadas concentraciones o por períodos prolongados); problemas auditivos (la sordera sensorioneural parcial es más frecuente en prematuros que en la población general); dificultades para alimentarse (pueden presentarse algunas alteraciones que hacen difícil o imposible la alimentación por vía oral). 


Aumenta el número de partos prematuros


Escrito por Irene Garcia el 21/01/20130

Un 15% de los bebés que nacen en el mundo lo hace antes de tiempo. 15 millones de niños al año, de los cuales 30.000 nacen en España. El parto prematuro se produce por causas desconocidas para la ciencia y los bebés prematuros tienen más riesgo de todo y un alto índice de mortalidad- Aunque los avances médicos han permitido que en en los países desarrollados la mortalidad, las secuelas sean cada vez menores y la sensación de drama sea cada vez más pequeña, nacer prematuro o tener un bebé prematuro no es ninguna fiesta. Una lotería que no debería tocarle a nadie. Y que a pesar de los avances va en aumento.

Retinopatías, sordera, muerte súbita, autismo, parálisis cerebral, problemas cardíacos y respiratorios, enterocolitis necrotizante, sistemas inmunes débiles, trastornos del lenguaje, trastornos de aprendizaje, psicomotrices o de adaptación social…los riesgos de nacer antes de tiempo son para todos los gustos y a veces para toda la vida.


Los expertos debaten y cada vez lo tienen más claro. La ciencia no aporta pruebas concluyentes, pero el hecho de que los partos prematuros aumenten en países en los que el nivel de vida, la salud materna y la atención médica es como poco aceptable es un mal asunto. La edad de la madre, los problemas de fertilidad y el estrés son, casi seguro las causas de tanta prematuridad.

Nacer prematuro acarrea un enorme coste psicológico, pero también socioeconómico. Tener un bebé prematuro condiciona tu vida, el modo en que vives la maternidad y hasta tus expectativas laborales. Un prematuro trae consigo trabajo, mucho trabajo. Y miedo. Además de un gasto extra para los sistemas de salud.

Y, aunque los científicos no se atrevan a asegurarlo con rotundidad, yo lo tengo claro. El aumento de los partos prematuros no es más que un reflejo del modo en que la sociedad occidental trata a las madres, la consideración que el sistema en el que vivimos otorga a la maternidad, a la infancia y por extensión a todas las personas. Cuidar a las madres es imprescindible para lograr una descendencia sana, el aumento de los partos prematuros es sólo el ejemplo más extremo, pero sólo con pensar un poco más allá cualquiera puede darse cuenta de que todos los niños del mundo, nazcan prematuros o no, están siendo gestados en condiciones que no son las óptimas y que este hecho va a tener sus consecuencias a medio o largo plazo. Más autismo, más hiperactividad, más alergias, más cáncer, más problemas psicológicos…Más dolor, más miedo y sí, más dinero.

El futuro requiere que la protección del embarazo sea una prioridad. Y lo requiere ahora. Porque el año que viene habrá otros 15 millones de prematuros más.

Foto | Ruti.grass  

Las primeras horas del bebé


 NEONATOLOGÍA | Conductas y cuidados

Un bebé recién nacido. | T. Bouët
·        El contacto 'piel con piel' con la madre es muy importante en las primeras horas
·        Al nacer, el bebé tiende a estar en estado de alerta, con sus sentidos activos
·        El hipo, los estornudos y los espasmos son reacciones normales

Cristina G. Lucio | Madrid
Actualizado sábado 09/03/2013 05:52 horas

Nacer es un viaje complicado, quizás el más costoso. Porque para ver la luz, el bebé no sólo tiene que atravesar un canal estrecho y lleno de escollos, sino que también debe saber adaptarse rápidamente a un medio que poco tiene que ver con el ambiente cálido y acogedor en el que ha vivido hasta entonces.

Por eso, en su primer contacto con el mundo exterior, es importante que el recién nacido reciba una "buena bienvenida", tal y como señalan los especialistas en Neonatología.

Si el parto ha sido normal, la gestación no es de riesgo y no ha habido complicaciones, "lo primero que hay que hacer es colocar al bebé sobre el vientre o el pecho de su madre en contacto piel con piel", explica Maite Moral, neonatóloga del Hospital 12 de octubre de Madrid.

Esta maniobra tan sencilla aporta múltiples beneficios, ya que está demostrado que favorece el proceso de vinculación temprana entre madre e hijo y una mejor instauración de la lactancia materna, coincide Félix Castillo, jefe clínico del servicio de Neonatología del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. Además, también contribuye a la estabilidad cardiorrespiratoria del bebé y a la regulación de su temperatura.

Mientras el niño está encima de su madre, "se puede realizar perfectamente el clampaje del cordón umbilical y las primeras valoraciones sobre las características vitales del niño", señala Moral. Y, "si el estado de salud del niño y de la madre lo permiten, se recomienda no separarles en unas dos horas", subraya.

"La tendencia en los últimos años es intervenir lo menos posible en ese periodo", apunta Alfonso González Laguillo, jefe de Pediatría del Hospital La Moncloa de Madrid. "Antes se aspiraban las secreciones, se utilizaban sondas, cremas, pero ahora se fomenta el contacto con la madre", añade.

En alerta

En estos primeros momentos de vida, el bebé recibe una importante descarga de adrenalina que le mantiene en estado de alerta y activa sus sentidos. "Por el olor y el color, el bebé es capaz de reconocer el pezón de su madre y dirigirse a él espontáneamente para realizar la primera succión", comenta Moral. Es importante respetar ese comportamiento instintivo "y luego ya se puede proceder a pesar al niño, comprobar su talla, su perímetro cefálico o en qué percentil está", señalan ambos neonatólogos.

Según los protocolos españoles, también suele administrarse en ese momento al bebé la profilaxis de la vitamina K (para reducir el riesgo de enfermedad hemorrágica) y una profilaxis oftálmica neonatal para evitar infecciones. En muchos hospitales, junto a esas medidas, también se pone la primera vacuna contra la hepatitis B.

Después de esas primeras horas, generalmente los recién nacidos entran en un periodo de descanso. "Eso sí, hay que saber que los recién nacidos suelen dormir en periodos cortos, poco profundos, que se despiertan a menudo y demandan el pecho", explica Moral. En ese sentido, es importante atenderles de forma temprana, reconocer sus signos iniciales de búsqueda, anticiparse al llanto y "olvidarse del reloj y los horarios".

Al contrario de lo que muchas veces se dice, continúa la especialista, "es fundamental coger a los niños en brazos, proporcionarles consuelo y que se sientan arropados. Ese es el comportamiento de los mamíferos y es lo que necesitan los bebés".

La primera exploración pediátrica completa del bebé se hace durante sus primeras 12 o 24 horas de vida, una vez que el pequeño y su madre ya han abandonado el paritorio. Antes del alta, se repetirá el chequeo, "se valorará su audición y, muy importante, se realizarán las pruebas para descartar diferentes enfermedades metabólicas -el famoso pinchazo en el talón-", sostiene González Laguillo. En este periodo, también se controlará si el bebé orina frecuentemente y si ha eliminado el meconio, el nombre que designa sus primeras deposiciones.

Los tres neonatólogos coinciden en señalar que en estos contactos periódicos con los profesionales, los padres -sobre todo los primerizos- aprovechan para preguntar dudas habituales.

"Los recién nacidos suelen presentar signos como espasmos, hipo, estornudos o temblores de la mandíbula que a veces resultan inquietantes para los padres", señala Castillo. "Pero son completamente normales, sobre todo si tenemos en cuenta que su cerebro está madurando", aclara.

Para garantizar la seguridad de los pequeños en esas primeras horas tras su nacimiento, es importante no abrigarles en exceso y acostarles boca arriba para reducir el riesgo de muerte súbita. Por la misma razón, tampoco se recomienda colocar peluches ni otro tipo de objetos en su cuna.

"Lo que más les gusta en esa primera etapa son las caras humanas. Los niños tienen capacidad para ver a una distancia similar a la que alcanza su mano y lo que más les divierte son las caras de sus padres sonriendo", comenta Moral. "También pueden reconocer sus voces, que ya oían de forma atenuada por el líquido amniótico, así que es importante estar con ellos y hablarles desde su nacimiento", añade.


Los bebés que nacen aunque sea con un ligero adelanto podrían sufrir algún retraso, según un estudio


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Imagen de noticias HealthDay

Se aconseja a las mujeres que mediten detenidamente si desean someterse a una cesárea o a un parto provocado antes de término, a no ser que sea médicamente necesario

Traducido del inglés: miércoles, 17 de abril, 2013




Un periodo de 37 a 41 semanas se considera "normal", pero la nueva investigación descubre que los partos realizados entre las 39 y las 41 semanas llevan a un mejor desarrollo en comparación con los partos practicados entre las 37 y las 38 semanas.
MARTES, 16 de abril (HealthDay News) -- Muchas mujeres optan por un parto inducido o por una cesárea electiva antes del plazo completo de su embarazo, pero un estudio reciente sugiere que el desarrollo del niño puede resentirse si nace aunque sea un poco antes de término.
"Si el embarazo va bien, sería preferible evitar las cesáreas electivas antes del término del periodo completo", afirmó la autora del estudio, la Dra. Betsy Lozoff, profesora de pediatría y enfermedades contagiosas en la Universidad de Michigan.
Lozoff y colegas realizaron pruebas a 1,562 niños de un año de edad y luego comprobaron en qué semana de embarazo nacieron. Todos los niños nacieron en Chile y dentro del término completo. El peso promedio era de 6.6 libras (3 kg).
No obstante, por cada semana adicional en el vientre materno, la puntuación en la prueba de desarrollo mental experimentó un ligero aumento de 0.8 puntos. La puntuación en la prueba de psicomotricidad (relacionada con el movimiento corporal y la coordinación) aumentó en 1.4 puntos por cada semana adicional. Estos resultados se mantuvieron cuando los investigadores tuvieron en cuenta el peso al nacer, el sexo, el estatus socioeconómico y el entorno en el hogar.
El estudio aparece en la edición en línea del 15 de abril y se publicará en la edición impresa de mayo de la revista Pediatrics.
La tendencia a realizar un parto provocado y una cesárea antes de término ha aumentado hasta el 40 por ciento de todos los partos, según los investigadores. Ya que se han vuelto tan habituales, los autores del estudio deseaban concentrarse en los efectos sobre el desarrollo cerebral en los partos tempranos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., la tasa de cesáreas llegó al 32 por ciento en 2007 en Estados Unidos.
Las diferencias halladas en las pruebas, a nivel individual, fueron pequeñas, comentó Lozoff. El estudio reflejó la diferencia promedio, por lo que no todos los niños nacidos antes de término se vieron afectados.
Sin embargo, a nivel social, podrían ser muy importantes, afirmó. "Para tener un punto de referencia, las diferencias observadas en este estudio son tan grandes como las observadas en los que están expuestos a un nivel bajo de plomo". La exposición al plomo se ha relacionado desde hace tiempo con retrasos en el desarrollo de los niños.
Aunque el estudio halló una asociación entre realizar el parto más tarde y una ventaja con respecto al desarrollo de los niños, no estableció causalidad.
Los hallazgos tienen sentido, afirmó la Dra. Magaly Díaz-Barbosa, directora médica de neonatología en el Hospital Pediátrico de Miami. Confía en que la nueva investigación persuadirá a los médicos y a las mujeres de que las últimas pocas semanas en el útero son importantes.
"Aunque la definición de una gestación a término es de entre 37 y 41 semanas, pienso que este estudio muestra que cada semana de embarazo es crucial", comentó.
"Algunos obstetras podrían considerar que está bien programar una cesárea electiva rutinaria después de las 37 semanas de embarazo, pero en ese momento todavía se está [produciendo] un desarrollo importante".
A menos que exista una indicación médica o un riesgo, afirmó, es mejor esperar al menos hasta las 39 semanas. Los investigadores sugirieron 40 o 41 semanas.
"Todavía se siguen produciendo cambios en el desarrollo, sobre todo en el cerebro", en las últimas fases del embarazo, señaló Díaz-Barbosa. "El lugar más sano para el desarrollo de un bebé es el vientre materno".
Para aquellos padres cuyo bebé nació en un parto prematuro, Lozoff aconsejó que fueran conscientes de que su hijo podría tener un ligero retraso en el desarrollo. "No deberían sorprenderse si su bebé es un poco menos maduro al comer, dormir y en la conducta en general", indicó. "Generalmente, esto irá mejorando".


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Betsy Lozoff, M.D., professor, pediatrics and communicable diseases, and research professor, University of Michigan, Ann Arbor; Magaly Diaz-Barbosa, M.D, medical director, neonatology, Miami Children's Hospital; May 2013 Pediatrics
HealthDay

Malcriar


La alimentación durante los primeros años determina nuestro comportamiento

EP
Última revisión lunes 16 de septiembre de 2013
La lactancia materna es parte fundamental de
la alimentación en los primeros años de vid
a
Un estudio europeo que ha demostrado que la alimentación del niño desde su gestación y, especialmente, sus primeros años de vida podría determinar su comportamiento y el rendimiento mental. Estas son las con luciones del proyecto NUTRIMENTHE, dirigido por una investigadora de laUniversidad de Granada, que se lleva realizando desde 2008, y que ha incorporado una amplia gama de disciplinas científicas y reúne organizaciones internacionales, con el objetivo de investigar el efecto de la dieta sobre el rendimiento mental de los niños.

Desde entonces, más de 17.000 madres y 18.000 niños de diferentes regiones europeas están participando en diferentes estudios epidemiológicos, de intervención y nutricionales, llevados a cabo por distintos centros de investigación europeos
.
Los investigadores han analizado el efecto que ejercen a largo plazo la ingesta de proteínas, ácidos grasos omega-3, vitaminas como las B o el ácido fólico, micronutrientes como el hierro o el yodo y la leche materna sobre desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los niños desde antes del nacimiento y hasta los 9 años. También se pretende establecer recomendaciones dietéticas para la población europea en relación a determinados nutrientes, especialmente ácidos grasos omega-3, ácido fólico y yodo.

Por otro lado, el proyecto tiene como objetivo mejorar la información que llega al público y consumidores, especialmente a padres, maestros y a la industria, favoreciendo el desarrollo de recomendaciones saludables acerca de cómo la dieta influye en el desarrollo cognitivo y en el comportamiento en los niños.

Ácido fólico
Por el momento, los estudios han demostrado que la ingesta de ácido fólico, recomendada en Europa durante los tres primeros meses de embarazo, puede reducir la probabilidad de desarrollar problemas de comportamiento durante la niñez.
Igualmente, se ha comprobado que comer pescado también es beneficioso, no solo por los ácidos grasos omega-3 que sirven de cimiento para las células cerebrales, sino también por su contenido en yodo, que ha demostrado tener un efecto positivo sobre la habilidad para la lectura en los niños evaluados a los nueve años de edad.

No obstante, como explica la profesora de la UGR Cristina Campoy, quien ha dirigido el proyecto, «estudios a corto plazo parecen incapaces de detectar la influencia real de la nutrición en los primeros años de vida», por lo que es necesario más estudios a largo plazo.

Muchos años
NUTRIMENTHE basa su éxito en el seguimiento de los niños involucrados en los diferentes estudios durante muchos años, ya que el cerebro necesita mucho tiempo para madurar, y las deficiencias tempranas pueden tener efectos de largo alcance. «La nutrición temprana se destaca como la más importante», añade.

Existen otros factores que pueden afectar al desarrollo mental de los niños, como la edad de los padres o su nivel educativo y socio-económico, y también, como se ha demostrado en el Proyecto NUTRIMENTHE, la base genética de la madre e hijo.

Genética
Así, polimorfismos genéticos y cambios epigenéticos producidos durante la gestación en relación con la ingesta de alimentos y el estado nutricional de la embarazada, puede influir en cómo se metabolizan ciertos nutrientes y son transferidos durante el embarazo hacia el feto y a través de la lactancia hacia el bebé, y así afectar positiva o negativamente el desarrollo cognitivo y de la conducta de los niños.

Asesorar a los padres, explica Cristina Campoy, es fundamental para promover la importancia de tener una buena nutrición durante el embarazo y en los primeros años de vida del niño, incluyendo la lactancia materna, si es posible, ya que puede tener un efecto positivo en la salud mental y el rendimiento académico durante la infancia.

Sin embargo, en el caso de la genética, los estudios futuros deben incluir una investigación más profunda sobre la variación genética en las madres y los niños, a fin de que se pueda hacer un asesoramiento óptimo e individualizado. Esta área apasionante de investigación emergente plantea todo un reto para la comunidad científica.

El conocimiento obtenido a través del Proyecto Europeo NUTRIMENTHE contribuirá a crear una base científica sólida para establecer las recomendaciones para mujeres embarazadas y niños con el objetivo de mejorar su rendimiento mental y prevenir los trastornos del comportamiento.

Nota
La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.
Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.


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