viernes, 20 de septiembre de 2013

Falsedades comunes que afectan la lactancia materna en emergencias

Terremoto de Haití
 Lactancia materna en
situaciones de emergencia
albalactanciamaterna.org
MITO: “Las madres desnutridas no pueden amamantar”.
HECHO: Las madres desnutridas pueden amamantar. La desnutrición moderada materna casi no tiene efecto sobre la producción de leche. De hecho, la madre va a continuar produciendo leche a expensas de las reservas de su propio cuerpo.
Necesita entonces, líquidos y comida extra y micro-nutrientes para aumentar sus propias defensas. También precisa apoyo y estímulo para que amamante frecuentemente.
SOLUCIÓN: Alimento, cariño y apoyo para la madre y permitirle amamantar a su bebé.

MITO: “El estrés impide que las madres produzcan leche”.
HECHO: El estrés no inhibe la producción de leche pero puede interferir temporalmente con su flujo. Las madres que amamantan tienen hormonas de estrés muchos menores que aquellas que no amamantan.
SOLUCIÓN: Crear condiciones para que las madres tengan el menor estrés posible: áreas protegidas, sitios especiales para las madres y sus bebés, apoyo mutuo entre mujeres, no separar a las madre de sus bebés, escuchar las necesidades especiales de las madres, y lograr que bebés y niños se mantengan succionando para que el flujo de leche continúe.

MITO: “Una vez que una madre deja de amamantar, no puede recomenzar”.
HECHO: Una madre puede recomenzar a amamantar (relactación) en cualquier momento. En algunos contextos, las abuelas han amamantado a sus nietos.
SOLUCIÓN: Ofrecer apoyo a la Lactancia Materna y a la relactación.

MITO: “Cuando una mujer ha sido violada, no puede amamantar”.
HECHO: La experiencia de la violencia no daña directamente la Lactancia Materna o la habilidad para amamantar.
SOLUCIÓN: Todas las mujeres traumatizadas necesitan atención especial y apoyo. Pueden existir prácticas tradicionales que restauran las capacidades para amamantar de las mujeres después de un trauma sexual. La Lactancia Materna puede muchas veces ayudar a la mujer a sanar su trauma sexual pero respetar y apoyar sus decisiones es la prioridad.

MITO: “Las madres VIH positivas nunca deben amamantar”.
HECHO: A no ser que el reemplazo total de la Lactancia sea aceptable, factible, asequible, sostenible y seguro (AFASS por sus siglas en inglés), la lactancia materna exclusiva durante seis meses de vida es la opción más segura y abre la mayor oportunidad para la supervivencia infantil sin VIH. En casi todas las emergencias es imposible que se den las condiciones AFASS. Después de los 6 meses, si aún no se dan estas condiciones, la mejor opción es la Lactancia Materna continuada con introducción de alimentos complementarios adecuados. El riesgo de la transmisión postnatal se logra reducir con drogas antiretrovirales para las madres y/o sus bebés. Durante los primeros seis meses de vida, la alimentación mixta (combinación de Lactancia Materna con fórmula, o muy temprana introducción de alimentos complementarios) es el mayor riesgo ya que incrementa las posibilidades de transmisión del VIH y las infecciones por otras causas, y las diarreas.
Cuando el estatus VIH de la madre individual es desconocido, las prácticas de alimentación óptimas son las mismas que para la población infantil en general, independientemente de la prevalencia del VIH en la localidad.
SOLUCIÓN: Para guiar y programar sobre VIH y alimentación infantil en emergencias visite
Fuente http://www.ennonline.net/  http://www.waba.org.my/
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