lunes, 29 de abril de 2013

¿Conoces qué es la resiliencia?


¿Cómo se enfrenta la gente a las situaciones difíciles? ¿Qué es aquello que nos permite adaptarnos a situaciones traumáticas como la pérdida de un ser querido, un trabajo, o incluso cuando nos anuncian que tenemos una enfermedad grave? La respuesta a por qué nos adaptamos, se llama resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad de afrontar las adversidades y lograr adaptarse ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Que seamos resilientes no significa que no experimentemos dificultades o angustias, ya que en algún momento de nuestras vidas todos sentimos tristeza, incertidumbre, malestar o dolor, ya sea físico o emocional, sino que a pesar de todos los obstáculos que se nos presenten y el gran impacto que tengan las situaciones en nosotros, aun así, somos capaces de sobreponernos e ir adaptándonos bien a lo largo del tiempo.

Todos en cierta medida hemos podido ser resilientes en algún momento de nuestras vidas, pero sobre todo en la actualidad, debido al crítico momento económico que nos afecta, podemos decir que hay muchas personas resilientes.

Además, la resiliencia no es algo que podemos tener o no, sino que son un conjunto de pensamientos, emociones y conductas que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

 ¿Qué contribuye a que seamos más resilientes?

Muchos estudios demuestran que el apoyo emocional es uno de los factores más importantes que intervienen a la hora del desarrollo de la  resiliencia. El tener cerca de nosotros a personas que nos proporcionan cariño, apoyo y confianza puede hacernos mucho más resilientes.

Otros factores asociados son:

Una visión positiva de nosotros mismos, confiando en nuestras fortalezas y debilidades.

Habilidades en la comunicación y solución de problemas. Ver los problemas como retos a superar y no como posibles amenazas.

Capacidad para hacer planes realistas, así como un buen manejo  destreza sobre los sentimientos e impulsos fuertes. (Capacidad de autocontrol).

¿Cómo son las personas resilientes?

Las características fundamentales de las personas resilientes son:

Aceptar la realidad tal cual es.

 Creer en que la vida tiene sentido.

 Capacidad para mejorar.

Además, pueden presentar otras habilidades como saber controlar sus emociones, ser empáticos, saber identificar de manera precisa las causas de los problemas, y considerarse competentes y confiados en sí mismos.

Pero una de las características más importantes es su modo de pensar, su estilo de pensamiento. Una persona resiliente tiene un pensamiento realista, y flexible.

 ¿Qué hacer para desarrollar la resiliencia?

Como hemos dicho anteriormente, la resiliencia no es algo que tengamos algunos y otros no, sino que son una serie de habilidades y actitudes que podemos llegar a desarrollar. ¿Cómo? A continuación, os indicamos algunos consejos para ello:

-Establecer relaciones. Ya hemos mencionado que el apoyo emocional es uno de los factores más importantes que nos ayudarán a que seamos más resilientes. Tener buenas relaciones con los demás, aceptando la ayuda y el apoyo que nos ofrecen así como ayudar a otros que lo necesitan, fortalece nuestra resiliencia.

-Pensamiento realista, pensamiento constructivo. No podemos evitar que ocurran eventos amenazantes, o que produzcan mucha tensión, pero sí podemos cambiar nuestra manera de interpretarlos y reaccionar ante ellos. Ver los problemas como retos a superar, desde una perspectiva amplia, pensando que tenemos la capacidad suficiente de afrontarlos y encontrar posibles soluciones.

-Aceptar la realidad, aceptar que el cambio es parte de la vida.

-Confía en ti mismo. No podemos saber lo que podemos hacer hasta que no lo intentemos, incluso nos sorprenderemos a veces, de todo lo que podemos lograr nosotros mismo.

-Desarrolla metas y objetivos, y actúa.

-Busca oportunidades para descubrirte a ti mismo. Muchas veces tras superar un acontecimiento estresante o una adversidad, experimentas un crecimiento personal. Aprendemos algo nuevo sobre nosotros mismos.

Hay muchas otras formas para desarrollar nuestra capacidad de resiliencia, sólo tenemos que identificar aquellas actividades que nos permitan construir nuestra estrategia personal para desarrollarla.

Por último una frase para reflexionar:

“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar.”
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...