lunes, 8 de abril de 2013

Reducir el consumo de sal, imprescindible


Salud/Domingo 07 de abril de 2013 | Publicado en edición impresa

A diario se ingieren 7 g de sodio en exceso, en especial en alimentos procesados

 Para prevenir que la presión suba no es necesario comer absolutamente sin sal, como sí deben hacerlo los hipertensos. "Cuando hablamos de reducir su consumo no estamos diciendo que hay que eliminarla porque el sodio es un electrolito elemental para la vida", aclaró el doctor Daniel Piskorz, que preside la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

Lo que se promueve es que los argentinos disminuyan cuanto antes los excesivos 12 gramos de sal de mesa per cápita que se consumen a diario. Esto es clave en la prevención de la hipertensión porque el cuerpo no puede eliminar semejante cantidad de sodio.

"El organismo está preparado para eliminar hasta 5 gramos de sal por día, por lo que la alimentación promedio deja 7 gramos de exceso. Los riñones no pueden eliminar la retención de agua y aumenta la presión: se expande el volumen de sangre y eso ejerce demasiada presión sobre las paredes arteriales, que se terminan lesionando", precisó Piskorz.

No superar 5 gramos de sal por día reduce la presión entre 4 y 6 mmHg.

A mediados del mes pasado, la organización Acción Mundial sobre Sal y Salud (WASH, por su sigla en inglés) dio a conocer que el 70 por ciento de la sal que se consume proviene de los alimentos industrializados (envasados, enlatados, congelados, panificados).

"La industria alimentaria utiliza la sal en una gran cantidad de productos y una parte considerable de su ingesta proviene de alimentos que pueden no tener particularmente sabor salado, como los panes, los lácteos, las bebidas, las galletitas y las conservas", aclararon desde FIC Argentina.

Hay un acuerdo entre el Ministerio de Salud de la Nación y la industria alimentaria para reducir el contenido de sal que se incluye en los alimentos en conserva, pero es de cumplimiento voluntario. A partir de leyes aprobadas en determinados distritos, en algunos restaurantes el salero ya no está en la mesa sino que hay que pedírselo al mozo. Y las escuelas deberían estar modificando su oferta alimentaria, según lo recomendado por los expertos.

También hay que probar siempre la comida antes de volcar el salero y optar por productos más naturales. "Estas medidas permitirán disminuir la carga de enfermedades relacionadas con la hipertensión", indicó el representante de la OPS

OMS en el país, Pier Paolo Balladelli. "Tendremos que dedicarnos aún más a las poblaciones vulnerables de las grandes ciudades, las que anidan la epidemia de enfermedades no transmisibles en el escaso poder adquisitivo que conlleva un consumo de alimentos chatarra en niños y adultos".
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