jueves, 24 de enero de 2013

La Lactancia Materna en épocas de influenza

No existe aún evidencia específica sobre la lactancia materna y el pasaje de virus de la gripe A, N1H1 a través de leche materna. Las fuentes confiables de información (CDC, OMS, ABM) especifican las mismas recomendaciones que hasta ahora se venían emitiendo en caso de enfermedades maternas o de infecciones respiratorias:
1- Si el niño estuviera enfermo, aún con disnea por enfermedad respiratoria, es aconsejable mantener e intensificar la lactancia materna. A través de la leche materna el niño recibe inmunoprotección en una gama amplia de elementos inmunológicos humorales y celulares de la leche pero también inmunomodulación a través de factores que favorecen la respuesta inmunitaria del propio niño. Muy importante es que se facilite a la madre permanecer en el mismo ambiente que el niño, ya que elabora y le transfiere elementos antivirales inespecíficos (oligosacáridos y otros) y luego de la exposición, anticuerpos específicos para los gérmenes prevalecientes.
Por otro lado el niño al mamar recibe confort y protección materna en situación de stress por enfermedad y por internación.
Solamente en caso de suspender toda ingesta oral por taquipnea, se suspendería temporariamente la lactancia y debe sugerirse a la madre que se extraiga leche. En todos los casos, el niño tolera mucho mejor la ingesta por lactancia y por succión directa que por biberón, ya que coordina mejor los tiempos de succión- deglución- respiración.
Existe numerosa evidencia científica acerca de que las enfermedades respiratorias en pediatría son más leves, de más corta evolución y con menores complicaciones si el niño se alimenta o se alimentó con leche materna y más aún si lo hace en forma exclusiva hasta los seis meses.
2- Si el niño tomara fórmula láctea y lactancia materna, es aconsejable aumentar la frecuencia de lactancia y minimizar la oferta de otra leche, que no le aporta inmunoprotección, por el contrario provoca alteración de la flora intestinal del lactante y posible microhemorragias intestinales por donde se posibilitaría el posible pasaje viral.
3- Si la madre estuviera enferma se sugiere que intensifique las medidas generales: use barbijo, lavado frecuente de manos y que mantenga la lactancia ya que por esta pasan anticuerpos específicos que protegerían al niño de la infección.
Evitar recibir visitas y tratar de organizar ayuda por parte de pocas personas sanas que respeten medidas de protección.
La gripe por N1H1 no es contraindicación para la lactancia materna, tampoco los antivirales administrados a la madre (oseltamivir fosfato posee riesgo 1, bastante seguro, riesgo poco probable; el zanamivir no sería de primer elección, por presentar riesgo nivel 2 para el lactante (según actualización de la página sobre fármacos y lactancia materna: e-lactancia.org del Hospital de Marina Alta Alicante, España; y riesgo L3 según Thomas Hale: Medications and Mothers’ Milk, Ed. 2004).
Subcomisión de Lactancia Materna
Sociedad Argentina de Pediatría
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