martes, 3 de diciembre de 2013

Preocupaciones de un Neurólogo Infantil sobre la Educación de Nuestro País




Treinta años inmerso en mi consulta del día a día, valorando, diagnosticando, aconsejando y tratando de solucionar problemas neurológicos a una gran población pediátrica, que han buscado en mí su orientador, me han proporcionado infinitas satisfacciones, pero me asaltan dudas y preocupaciones en algunas de las patologías que en proporción geométrica aumentan: Epilepsia, Cefalea, Trastornos del Comportamiento y del Aprendizaje.

Dejemos la Epilepsia y la Cefalea para otro tiempo y enfoquémonos en el Aprendizaje. Muchas consultas y dudas en los padres, que agenda escolar en mano, notas del colegio, o remisión de Psicología llenan mi consultorio:

“El niño no aprende, el niño no memoriza, el niño es inatento, el niño es hiperactivo, el niño no retiene, el niño no lee, el niño no escribe, el niño no entiende nada, el niño no obedece, el niño no acata las normas, el niño es agresivo, etc….etc.”

Miro hacia atrás, tal vez mucho tiempo para las generaciones actuales, aunque, como dice el famoso tango: “20 años no es nada”, y encuentro: El mundo ha cambiado, sí que ha cambiado.  Hace 50 años los niños venían de París y traían un pan debajo del brazo, hoy nadie sabe de dónde vienen, ni que pajarraco los trae. La lluvia de regalos (Hoy Baby Shower), antes eran saquitos, mitones, baberos, camisitas etc…, para el futuro recién nacido de hoy, está llena de X-Box 360, BlackBerry, Galaxy SIII, Play Station 3, Wii, etc…. y ya no traen el famoso pan debajo del brazo, sino que los niños del siglo XXI, nacen con una interconsulta en cada mano, una para un alergólogo pues todos son alérgicos a algo y otra para un gastropediatra, pues todos padecen de Reflujo Gastroesofagico.  Esto solo para el embarazo y el nacimiento, porque solo es el comienzo de un viacrucis de maltrato evolutivo (léase Maltrato Infantil). Papá y Mamá trabajan largas jornadas, para poder entre los dos, llegar, con las deducciones de ley al salario mínimo, el niño organiza su Desarrollo Psicomotor al cuidado de la(s) abuela(s) o sus tías solteronas y en el peor de los casos al cuidado de una empleada del servicio “sordomuda”, pues ni ve, ni oye, ni entiende, no sabe nada de niños ni de crianza y que solo tiene tiempo para comer todo el día y ver telenovelas colombo-mejicano-venezolanas y una que otra brasilera y oír música guasca o reggaetón, hasta completar los dos o tres años en que iniciara su preescolar, en un jardín de barrio (léase garaje acondicionado) o en una “Guardería” que como su nombre lo indica sirve para “Guardar” niños, en donde la dueña es la directora, subdirectora, secretaria y “maestra” y su empleada, la ingeniera de alimentos y colaboradora del cuido. La gran preocupación de este grupo y de los papas en este momento, es que aprendan a leer y escribir (y si es bilingüe mejor), desconociendo el desarrollo progresivo de esa estructura que gobierna nuestro aprendizaje y que se llama CEREBRO.

Inician aquí mis plegarias a San Piaget, San Konrad Lorenz, San Freud, Santa María Montessori, San Da V¡nc¡, etc… asesorados por sus arcángeles San Luria, San Broca, San Wernicke, San Dejerine, hasta llegar a San Howard Gardner, San Antonio Damasío y San Rodolfo Llinas, para que me acojan en su seno y me expliquen si sus estudios y consejos pasaron a la historia o todavía es importante organizar programas de “Aprestamientos” en donde se dé a los niños en un paso a paso, después de sus ganancias del Desarrollo Psicomotor, las herramientas en integración motriz fina y gruesa, lenguaje comprensivo y expresivo, atención, lateralidades, espacialidades, toma de turnos, tiempos y respetos, límites y normas, con lo cual van a construir su aprendizaje formal en la educación primaria.

¿Cuánto dura este periodo? Tres años o cinco años.

¿Qué cursos transcurren? Maternal, Párvulos, Pre kínder, Kinder y Transición o solo Pre kínder, Kínder y Transición, pero en un proceso formal y serio.

El futuro de nuestro país no son los niños, somos los adultos, que tenemos la responsabilidad de educar, en ese paso a paso, unos niños, que como todos los niños del mundo nacen incompletos: sin normas, sin atención, sin tiempos, sin espacios, sin toma de turno, en fin, semejante a cualquier disco duro de un computador nuevo, al que después de comprarlo, tenemos que comprarle los programas, que necesitamos para trabajar, pero instalarlos correctamente para sacarles el jugo que deseamos.

Quien suministrara estas herramientas: Los Papas y el entorno familiar influyendo en primera instancia en el Desarrollo Psicomotor y aportando esas herramientas restantes, para integrar y madurar una estructura cerebral, con una sola mira: La educación primaria y futura, a través de un elemento básico llamado Educación Preescolar.

Surgen aquí infinitas preguntas:

¿Existe una preocupación solo por la academia y no por lo biopsicosocial?
¿Se está utilizando más la memoria que el raciocinio?
¿Es más cibernética nuestra educación actual?
¿Se está utilizando el cerebro o solo lo visomotor para el computador?
¿Es importante solo leer y escribir o es más importante leer, entender, comprender, abstraer, sintetizar, resumir, proponer soluciones y/o problemas al texto?
¿Estamos solo enseñando con base en resultados de ICFES?
¿Educamos para ser empleados o para ser líderes o gerentes?
¿Todo está en Internet y solo aprendo a copiar y pegar? Etc…Etc…
En fin.

Pienso que cada año del jardín debe basarse en logros para cada edad, en las esferas de desarrollo que cada edad va madurando y que se debe enseñar con base en esa maduración en lo visual, auditivo, olfativo, gustativo, táctil y motor y la integración que cada sentido va logrando con los otros, en ese correr por los años.

Las escuelas maternales y los preescolares básicos (léase Jardines), deben ser lugares agradables, amplios y amenos, en donde los diferentes escenarios sirvan para desarrollar esas habilidades, con base en programas definidos: arenero, zona húmeda, teatrino, piscina de pelotas, túneles, columpios, toboganes, hamacas, piscina de texturas, momentos para trabajar desensibilización en general, manejo de la alimentación adecuada para cada edad con utensilios y texturas nutricionales, con miras al desarrollo ideal del habla, desarrollo de habilidades plásticas en teatro, música y pintura para formar equipos de trabajo en los niños.

Los jardines deben tener horarios racionales en su ingreso y salida de niños y no someter a los niños a castigos y maltratos, recogiéndolos en busetas incomodas a las 5:30 o 6:00 de la mañana y atravesando toda una ciudad para iniciar labores a las 07:00 AM, no permitiendo los tiempos adecuados de sueño y mucho menos ingerir un desayuno formal en horario normal, hasta su primer recreo que debe ser como a las 09:00 o 10:00 AM, en donde con jugos sintéticos y mecatos, siembran precoces patologías del siglo XXI en las nuevas generaciones: Hipertensión Arterial, Obesidad, Diabetes tipo II, Insuficiencia renal por cargas de sodio altas y trastornos del Colesterol y Lípidos.

Los Jardines y colegios de Primaria inicial, deberían iniciar labores a las 09:00 AM y salir a las 03:00 o 05:00 PM con una buena minuta nutricional de almuerzo y entredía y tener en su Staff un personal docente de alta (léase altísima) calidad, con toda la disposición de guiar y llevar los procesos y logros y ser capaces de hacer diagnósticos tempranos de fortalezas y habilidades en cada niño individual o de sus debilidades, dando la importancia que cada caso requiera o interconsultando con el especialista de turno para solucionar con terapias, exámenes y medicinas cada caso.

Cada niño debe ser evaluado en sus logros en particular y solo llegar al curso superior si llena todos los logros propuestos, no se debe pasar por pasar ó porque tiene tal edad ó tal talla, es de entender que nadie aprende por edad, ni por tamaño, como ocurre en algunos colegios, sino por habilidad personal y dirección adecuada. En mi consulta, me encuentro frecuentemente con niños de 8 años en cuarto o quinto de primaria, con quejas en atención, escritura o lectura y al ser evaluados, el problema es una falta en los aprestamientos básicos o promoción automática sin llenar logros porque tiene tal o cual edad o porque después lo aprenderá.

La mayoría de niños remitidos por hiperactividad de los colegios o los Psicólogos a mi consulta no lo son. En su lugar encuentro trastornos de integración sensorio motriz fina y/o gruesa, trastornos en posturas, hipotonos de cinturas escapular y/o pélvica que alteran posturas y los hacen modificar su eje cada minuto y problemas de normas, respetos y pautas comportamentales, por disfunciones familiares o falta de reglas y normas en los hogares, amén de la poca tolerancia que algunos colegios y/o profesores tienen. Estos niños no se medican, se tratan con terapias de integración, programas de modificación de conducta para el niño y la familia, programas de premios y castigos, una dosis de tolerancia y amor y el cambio es bastante importante en la mayoría de los casos. En resumen, debemos volver la vista a la responsabilidad que implica educar en lo cognitivo, emocional y académico, o sea una educación más integral, más aun en niños de preescolar, para tener buenos estudiantes de primaria y bachillerato, que van a ser los futuros profesionales que rijan los destinos de esta patria “agobiada y dolida” como reza la novena de Navidad, o como dijo García Márquez “Que los niños hagan lo que saben desde la Cuna, y que tengan la oportunidad que no tuvo el Coronel Aureliano Buendía”

Mil gracias.

Santiago S. Cruz-Zamorano

Neurólogo Infantil

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