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miércoles, 5 de octubre de 2016

Los bebés pueden pasar "de la teta a los macarrones"

15 abril  de 2014




Los bebés comen leche, o beben leche, como queráis decirlo. Luego, a partir de los seis meses, empiezan a comer otras cosas y dice la teoría o nos dicen, con las recomendaciones habituales, que lo mejor es empezar con comida triturada, con las papillas, para que la traguen sin masticar, como hacen con la leche.

Sin embargo, cuanto más pasa el tiempo y más aprendo acerca de la lactancia materna y de los niños que maman, más me doy cuenta de que la mayoría de niños, si les dejáramos, pasarían "de la teta a los macarrones". De hecho, muchos ya lo hacen con una habitual indirecta (o directa), que consiste en atrapar el triturado en su boca y escupirlo ipso facto en plan ¿y esto cómo se mastica?

lunes, 26 de septiembre de 2016

Alimentación complementaria: "Baby-led Weaning"

 28 Septiembre 2009




Llevo días sugiriendo que los bebés pueden comer solitos y hoy voy a entrar un poco más en el tema. Con los estudios que ya comenté de Davis y otros, vimos que los niños son capaces de comer la cantidad necesaria de alimentos y lo que es más importante y sorprendente, son capaces de adecuar la calidad de los mismos a sus necesidades.

Desde hace un tiempo se está extendiendo una modalidad de alimentación llamada “Baby-led Weaning“, que vendría a traducirse como “destete dirigido por el bebé”, aunque como en España el destete viene a significar otra cosa, se podría decir que es la “introducción de la alimentación complementaria guiada por el bebé”, o lo que es lo mismo, que el niño adopte la alimentación complementaria en base a sus necesidades y gustos.

Viendo esto, que los bebés son capaces de alimentarse por sí mismos, uno se pregunta cuál es el papel de una madre o un padre ante un bebé totalmente capacitado.

La respuesta es simple. Lo mejor que podemos hacer es poner a su alcance alimentos adecuados a nivel nutricional y variados, para que ellos elijan qué y cuánto comer.

Estas recomendaciones nacen de Gill Rapley, nutricionista y directora adjunta de la Iniciativa de Hospitales Amigos de los Niños (IHAN) de UNICEF en Reino Unido.

Según Rapley, y acogiéndose a las recomendaciones de la OMS que ya comentamos hace unos días, lo ideal es iniciar la alimentación ofreciendo al bebé alimentos de fácil masticado que formen parte de la dieta de los padres. De esta manera, al comer lo mismo, son menos propensos a tener problemas de aceptación de sabores y de texturas con la comida.

Se trata de aprovechar la curiosidad innata de los bebés, su deseo de explorar y experimentar y la capacidad que tienen de imitar a los adultos para que vayan probando diversos alimentos tal y como son.

De esta manera la transición de la leche a la comida se hace de un modo natural, ya que todo sucede al ritmo de los pequeños y en base a sus capacidades, deseos y necesidades.

Los niños a los que se les permite decidir tienden a ser menos exigentes y se ha visto que llegan incluso a evitar algunos alimentos que, valorándolo posteriormente, les habrían producido intolerancias.

lunes, 8 de septiembre de 2014

El primer año de vida determina las preferencias alimentarias de los niños

07 de septiembre de 2014 | 11:00 CET
Editor en Bebesymas



Cada vez está más claro que el primer año del bebé influye significativamente en el resto de su vida. La mente y el cuerpo tienen "memoria" y también los futuros hábitos alimenticios del niño pueden verse determinados por su primer año de vida.
Una serie de estudios que se publican en la revista "Pediatrics" concluyen que los patrones alimenticios persisten en el cerebro mucho más tiempo de lo que se había pensado hasta ahora. De modo, que hay que incluir una dieta de calidad cuando se inicia la alimentación complementaria.

A la mayoría os parecerá obvio, pero también hemos tenido caso que nos preguntaban si el chocolate era bueno para un niño de seis meses y cuestiones por el estilo.
Los 11 estudios publicados en «Pediatrics» han analizado las dietas de 1.500 niños de unos seis años de edad y los compararon con sus mismo hábitos alimenticios durante su primer año de vida.

De este modo, los niños que habían seguido una dieta baja en frutas y verduras durante su primer año de vida, mantenía esas preferencias a los seis años. Ya sabemos de la importancia de estos alimentos en la dieta, por lo que no hay que desistir si al bebé le cuesta tomar fruta al principio, es de lo más normal.

Tampoco tenemos que omitir del menú los alimentos que a nosotros no nos gustan, porque de alguna manera estamos perpetuando ese rechazo, cuando es más que probable que el bebé acepte ese alimento mejor.

La neofobia o miedo a probar alimentos nuevos a menudo deriva de una dieta pobre en variedad y sabores, por lo que desde el principio, con mucha paciencia, compañía y cariño, hay que dejar que los niños vayan experimentando con alimentos adecuados a su edad.

Si tras los seis meses vemos que al bebé le cuesta mucho aceptar alimentos nuevos y hasta el año solo "le gusta" o ha probado un par de frutar y un tipo determinado de papilla o de carne... no desesperes. Aún tenemos algo de tiempo para seguir intentándolo, además procurando que nunca la hora de comer se convierta en un problema.

El reto en muchos casos está en cambiar la dieta de toda la familia, ya que al fin y al cabo los niños comen lo que preparan los padres y al final toda la familia comerá lo mismo. De modo que, para evitar malos hábitos e instaurar otro más saludables, lo mejor es que lo hagamos todos desde el principio...
Uno de los estudios, sobre el cual volveremos, desvela que las bebidas azucaradas antes del año lo único que hacen es fomentar la obesidad y hacer que los niños a los seis años las consuman en exceso en lugar de ocasionalmente, que es como deberían ser tomadas si no queremos que aumenten otros riesgos (caries...).

En definitiva, los bebés no hacen un "reseteado" de lo que ha sido su vida antes de los doce meses. Todo lo que pasa en su vida desde el principio tiene importancia, y el primer año determina las preferencias alimentarias de los niños y de los futuros adultos.

Vía | Abc
Foto | Thinkstock

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