lunes, 4 de marzo de 2013

Cómo preparar almuerzos sanos para llevar a la escuela




Preparar una comida para conservar sin inconvenientes a temperatura ambiente y ser comida horas más tarde requiere cuidados extras

Algunos alimentos necesitan mantenerse fríos y otros calientes

Estos son alimentos perecederos tales como diferentes carnes, aves, huevos y productos lácteos (incluyendo el yogurt).
Lo más importante para una comida sana, es mantener fríos los alimentos fríos y caliente los alimentos calientes cuidando su perfecta limpieza.


Por qué se contaminan

* Para reproducirse, las bacterias que causan enfermedad alimentaria necesitan temperatura, y humedad adecuadas. Los alimentos húmedos que contienen proteínas son especialmente susceptibles al crecimiento bacteriológico.
* La manipulación del alimento con las manos o con utensilios sucios durante la preparación tiene más riesgo de propagar gérmenes a los alimentos.
* Es decir que puede haber más riesgo de contaminación con ensaladas, jamón, pollo o huevo.
* Si elige fiambres para preparar sándwiches observe las fechas de vencimiento con mucho cuidado. Estos productos pueden contener bacterias frenadas a temperaturas de refrigeración y se multiplican al perder el frío.

Conservación

* Es mejor guardar las comidas en una heladera para mantenerlos fríos, pero esto a veces no es posible.
* Las viandas o recipientes para alimentos, especialmente las más modernas mantienen los alimentos más fríos que una bolsa de papel.
* Enfriadores comerciales, un envase lleno de hielo o un refresco congelado ayudan a mantener frío el contenido del recipiente.
* Aconséjeles a los niños guardar su comida en el lugar más fresco que puedan, nunca en una ventana al sol o en la mochila.
* Para mantener los alimentos calientes por varias horas, use un termo diseñado para mantener alimentos a esa temperatura.
* Caliente el alimento lo más que se pueda antes de verterlo al termo.
* El alimento todavía debería estar caliente al tacto en el momento de comer.
* Adviértales a sus hijos a tener cuidados ante los riesgos de quemaduras.
* Lave bien el termo después de cada uso y enjuáguelo por dentro con agua hervida antes de usarlo de nuevo.
* Trate de proveerles recipientes adecuados a la edad de los niños y que si se rompen no produzcan lesiones.

Limpieza

Mantenga todo limpio mientras prepara las comidas para evitar la diseminación de gérmenes. Asegúrese que sus manos, los utensilios, las mesadas y/o los lugares donde prepare los alimentos estén limpios.
Lave los envases para alimentos incluyendo el termo después de cada uso. Envuelva alimentos en envoltura limpia.
Si elige bolsas use las diseñadas para este fin. Las bolsas usadas de las compras pueden estar contaminadas por insectos, bacterias y/ o derrames de otros alimentos u otros productos tóxicos como por ejemplo de limpieza o insecticidas.

Preferencia

* Los alimentos que no necesitan permanecer fríos ni calientes pueden ser deseables para estas comidas.
* Algunas opciones incluyen carne, aves bien cocidas, frutas frescas y/o secas, vegetales, panes, cereales y nueces o almendras.
* Algunos alimentos empaquetados "listos para comer" en porciones individuales como fruta enlatada y budines pueden complementar estas comidas.

Consejos a la hora de preparar la vianda escolar

* Lavar bien las manos y utensilios
* Mantenga todo limpio al preparar y guardar la comida.
* Planee un menú balanceado con alimentos saludables que han sido preparados debidamente.
* Asegúrese que las carnes hayan sido cocinadas completamente.
* Mantenga fríos los alimentos fríos y caliente los alimentos calientes.
* No permita que estos alimentos reposen a temperatura ambiente por más de dos horas
* No use sobras perecederas, échelas a la basura. No consuma sobras que hayan reposado en el refrigerador por mucho tiempo.

* Adaptación de un artículo del Sistema de Universidades Texas A&M Servicio de Extensión Agrícola de Texas o Zerle L. Carpenter, Director o College Station, Texas

Alimentación en la escuela: viandas saludables


La alimentación de los niños es uno de los factores principales que debemos cuidar para que tengan un desarrollo sano.

¿Cómo preparar la vianda escolar para que los chicos tengan una dieta balanceada?
Los chicos que almuerzan en el colegio lo hacen en el comedor o bien se llevan la vianda desde la casa. En muchos casos, los menúes que se sirven en estos comedores se encuentran controlados por un nutricionista. Sin embargo, siempre resulta conveniente que las mamás y los papás estén al tanto de las comidas que reciben los chicos; esto, además de un control, servirá tanto para información al pediatra como para organizar la cena en casa. De esta manera, se podrá complementar la dieta con aquellos alimentos que no fueron consumidos al mediodía, a fin de lograr que la alimentación de los chicos resulte saludable, equilibrada y completa, y que les aporte todos los nutrientes necesarios en una etapa fundamental de su crecimiento y desarrollo.
La época escolar es fundamental para afianzar los buenos hábitos alimenticios adquiridos, y también para continuar incorporando nuevos.

El desayuno es una de las comidas más importantes del día, teniendo en cuenta que el cuerpo no recibe alimentos desde la noche anterior. Además, está demostrado que puede haber una baja en el rendimiento escolar del niño que no desayuna una dieta variada que aporte los principales grupos de alimentos.
La actividad física es el complemento ideal de una buena alimentación en todas las edades, pero en la etapa escolar es cuando podemos instalarla como un hábito para toda la vida. Incentivar a los chicos a estar en movimiento no solo implica practicar un deporte (fútbol, básquet, tenis, etcétera) sino estar más activos al realizar pequeñas actividades como salir a pasear, poner música y bailar, sacar a pasear al perro, dar una vuelta en bicicleta, patinar, usar skate, etcétera.

Otro factor para destacar es poner límites a las horas sedentarias como mirar tele, jugar a la play, chatear y otras actividades en la computadora.

¿En qué consiste una vianda de buena calidad nutricional?
A la hora de mejorar la calidad nutricional de las viandas es importante tener en cuenta la elección de los alimentos: cuanto más variada sea la alimentación de los chicos, mejor se cubren las necesidades de alimentación.
Tratar en lo posible de incluir: cereales y legumbres, vegetales y frutas, carnes y huevos, lácteos y sus derivados; grasas: solo las de origen vegetal (aceites, frutos secos y semillas).
Cuidados a tener en cuenta al preparar la comida que los chicos llevan al colegio:
1. Preparar la comida el día anterior para que al colocarla a la mañana siguiente en los recipientes esté fría. Los envases especiales conservan el frío, no lo refrigeran, y por ello es importante que al colocar la comida en la vianda, esta se encuentre a temperatura de heladera.
2. Una vez lista la comida que se prepara la noche anterior, se debe llevar inmediatamente a la heladera y no dejar que se enfríe a temperatura ambiente pues esto genera un medio propicio para que se multipliquen las bacterias.
Si por ejemplo se prepara una pasta, cortar la cocción con un chorro de agua fría para bajarle la temperatura enseguida; si se prepara un puré, colocar la olla tapada en la pileta con agua fría para que baje la temperatura y que los alimentos no ingresen tan calientes a la heladera.
3. Guardar los alimentos que van a la heladera en recipientes poco profundos, de manera tal que se enfríen más rápidamente.
4. Lavar bien las frutas; sobre todo si acostumbran a comerlas con la cáscara.
5. No utilizar restos de comida que los chicos traen en la vianda para prepararles el menú del día siguiente. De esta forma se evita traspasar posibles bacterias que se hayan desarrollado a lo largo de todo el día en los alimentos. Los envases térmicos pueden conservar la temperatura, pero no más allá de las 6 a 8 horas.

6. Es imprescindible cuidar que el envase especial donde se envían los alimentos esté bien cerrado cuando los chicos lo transporten y que tenga suficientes congelantes.

Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría. http://www.sap.org.ar

sábado, 2 de marzo de 2013

Pequeños cambios que nadie te cuenta antes de tener niños

Es tan cierto, vale la pena leerlo y disfrutarlo!!!

EL PAÍS
Blogs de Sociedad

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, con sus comentarios, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores.

 Por: Cecilia Jan 
| 28 de febrero de2013


La mano que mece la cuna y se come los Aspitos. Con las uñas cortas, eso sí...


Antes de tener niños, tienes claro que cambiará tu vida. Lo de no dormir, viajar menos, o reducir el cine, cenas o conciertos te lo esperas. Pero hay algunos aspectos que nadie te cuenta y ni te imaginas, pequeños detalles que, cuando te paras a pensar, han colonizado tu día a día. Me dí cuenta de uno de ellos en una conversación con mi compañero de trabajo y padre relativamente reciente Fernando Navarro, autor del blog La ruta norteamericana, al que emplazo desde aquí a que nos escriba un post con recomendaciones musicales roqueras para niños.

No sé cómo, acabamos hablando de por qué no llevo las uñas pintadas. No sólo sin pintar, sino que las llevo cortadas al ras. Las madres con niños pequeños seguro que adivinaréis por qué. Si no, os lo cuento aquí abajo, junto con otras pequeñas cosas que, supongo, volverán a su ser cuando mi prole (5 años, casi 4 y 19 meses) crezca. He aquí mi lista:

1.      No me dejo las uñas largas ni me las pinto. Lo primero, para no arañarles sin querer al cogerles, bañarles, jugar, sonarles los mocos, etc, etc. Lo segundo, cuando eran más bebés, para que no se intoxicaran (no sé los vuestros, pero mis polluelos, en la fase de dentición, se metían de todo en la boca, incluidos mis dedos; y si no, se los metía yo para tocarles las encías). Y ahora, porque no tengo tiempo ni ganas de convertirme en la manicura de tres retacos pidiendo "ahora a mí".

2.     No llevo bisutería o joyas grandes. Parecido al punto 1, pero con un elemento de autodefensa: para que mis orejas no acaben con los agujeros más grandes que los túneles del Metro y para no hincar las rodillas más de la cuenta recogiendo perlitas de collares rotos.

3.      No leo en el cuarto de baño. Ya sabemos que hay dos clases de personas en estos menesteres: las rápidas (cacafast) y las lentas (cacaslow). La intermedia la forman los cacaslow con niños pequeños, forzados a acelerar y a renunciar a esos minutos de lectura pausada en un ambiente estimulante. Y es que es muy difícil concentrarse cuando tu bebé de 0 a 18 meses insiste en acompañarte, o tus niños de tres a cinco años abren la puerta o llaman cada dos minutos. A veces echo el pestillo, pero me esperan a la salida como a Vincent Vega (John Travolta) en Pulp Fiction.

4.      No llevo ropa interior bonita. Que sí, que dar el pecho es muy bonito, así estoy yo, con la teta fuera desde hace años. Pero ¿por qué los sujetadores de lactancia son tan feos? Ya no digo lencería sexy, pero podrían fabricar algo más allá de armazones de algodón con menos gracia que un hábito de monja.

5.      No hay sexo a deshoras. Una aportación de mi compañera Clara Blanchar, que ya loexplicaba muy bien en este post: se acabaron los encuentros matutinos de los domingos. A lo que añado las siestas alegres, las tardes rumbosas, los aquí te pillo aquí te mato... Todo queda reducido al estilo ninja, que desarrollaremos algún otro día: a oscuras, rápido y silencioso.

6.     No llamo el ascensor. ¿Suena absurdo? Pues tampoco le doy al interruptor de la luz del garaje. Cuando están los niños delante, ya se pelean bastante entre ellos por pulsar cualquier interruptor pulsable como para que entre yo a competir. De hecho, tenemos ya tal pánico que cuando estamos Eduardo y yo solos y hay que pulsar, nos miramos con aprensión, no vaya a ser que el otro se cabree porque alguien le dé antes al botón

7.     Charlo con otros adultos en modo piloto automático.
a.     Ejemplo:
-        Yo: ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Qué tal estás?
-        Amiga: Bien, bien. Pero estamos en un apartamento porque estamos haciendo obra en casa.
-        Yo: Ah, sí, qué bien. ¡David, deja a tu hermana en paz! Me decías que obra...
-        Amiga: Sí, estamos cerrando la terraza y...
-        Yo: Ah, sí, la terraza. ¿Dónde está Elisa? ¡Natalia, devuélvele eso a tu hermano! ¿Terraza?
-        Amiga: Sí, y cambiando el parquet.
-        Yo: Ummm, parquet, espera un momento, que no sé dónde está Elisa...
-        Yo: ¿Amiga? ¿Pero ya te vas? ¡Si no hemos terminado de charlar!

8.     He vuelto a comer chuches. Los gusanitos y los aspitos (en la foto de arriba) son lo más sano y están buenísimos. Pero además, hay todo un mundo, que vuelve con fuerza en forma de regalitos de cumpleaños de los compañeros del cole: chupachups, palotes, pica pica, petazetas (sí, qué pasa, ¡si los usa hasta Ferran Adrià!). En realidad, soy una madre coraje que me sacrifico por mis hijos, para que no se pongan malos comiéndoselo todo

9.     Como sobras. Muchas. Da pena tirar comida. Y muchas veces, es lo más rápido y limpio. Por ejemplo, vas por la calle y el niño no quiere medio plátano. ¿Lo tiras? No, al buche. Estás comiendo fuera y solo se comen la mitad de los nuggets. ¿Lo desperdicias? No. Pues al buche. Cenas en casa, y se deja el último bocado de pescado. ¿Lo más rápido? Al buche. Así estoy, que parezco embarazada de un cuarto niño. La pervensión de este complejo de trituradora humana, que comparten otras madres, es cuando miras al niño fijamente y deseas que NO se termine el plato porque es algo que estás deseando comer.

10.   Hago manualidades y disfraces. Como ya conté en este post, la maternidad ha despertado en mí un extraño afán creativo que no se corresponde exactamente con mis habilidades manuales. Pero se hace lo que se puede.

Aquí tenéis otros ejemplos, escritos a medias por Eva Quevedo y Accidentalmente en el desternillante blogdemadre. 

¿Qué otras pequeñas cosas hacéis o habéis dejado de hacer desde que tenéis hijos?

viernes, 1 de marzo de 2013

El último en promoción!!!





Tapadito con capucha para bebes recién nacidos,
 tejidos a mano en dralon con diseño de torzadas,
llevan botones de madera. 
Un excelente regalo para los bebes que van a nacer en otoño!!!
Promoción   $85  UNICO

Escarpines, un clásico !!!



Escarpines colores clásicos talle recién nacido,
tejidos a mano en hilo de algodón.
Precio 20 pesos

Aprendiendo a amamantar


Comenzó el mes de marzo

En marzo te sugiero visitar la pestaña RECOMIENDO, 
hay nuevos y muy buenos recomendados.
También no dejes pasar la oportunidad del primer encuentro gratuito 
del Taller para la futura madre, miércoles 6 de marzo a las 19 horas.
Más información en mtmluisabengolea@hotmail.com
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