jueves, 23 de mayo de 2013

Fisgoneando en un hospital suomi (1): en paritorio


22/05/2013

Querid@s lector@s, os aviso que esta va a ser la primera entrega de una miniserie de artículos que quiero escribir aprovechando mi estancia por motivos profesionales en Finlandia.

A veces, quienes estamos más “puestas” en cómo se llevan a cabo las cosas en el extranjero, en países más “concienciados” del manejo expectante del parto y del parto fisiológico, somos tratadas como “raras” o “locas” en España, como si no supiéramos de lo que estamos hablando o pidiendo o como si con ello pusiéramos en peligro la salud de nuestr@s hijo@s… ¿De verdad alguien puede pensar que una madre sana tanto física como mental y emocionalmente puede hacer algo sin informarse previamente, arriesgando la vida de un hijo que ha concebido, gestado y nutrido dentro de su propio cuerpo? Qué poco se confía en la sabiduría de la naturaleza humana (especialmente de la femenina) y qué miedo nos da que alguien tome decisiones por sí misma, sepa lo que quiere y que esté, en definitiva, empoderada consigo misma, con su cuerpo, y en este caso, con su parto.

Con este post (y los demás) os voy a demostrar que lo que pedimos cada vez más mujeres no es una locura, que un hospital no va a dejar de funcionar por no tener protocolos y actuar dependiendo de la INDIVIDUALIDAD de cada persona.

Quiero agradecer desde ya a las matronas del Hospital Público Universitario TYKS de Turku que amablemente dejaran que fisgoneara por los paritorios (cosa que hice sólo previo consentimiento de las protagonistas de los partos) y que pacientemente aguantaran mi batería de preguntas.

Esto no es una entrevista textual, es una recopilación de mis preguntas y sus respuestas conforme a las notas que iba tomando.  No están en el orden en las que las hice, puesto que saltábamos de un tema a otro, he intentado ponerlas en el orden en el que el proceso del parto tiene lugar. Tampoco puedo personalizar las respuestas puesto que las respondieron entre todas. Escribo esta entrevista desde el respeto por esas mujeres, por esas profesionales de la salud y por l@s profesionales del periodismo, puesto que yo no soy una. Así que allá va mi resumen, en el que he intentado ser lo más fiel posible a la realidad (aunque veréis algunos de mis comentarios en cursiva entre paréntesis).

PREGUNTA: ¿Cómo llega una mujer a la unidad?
RESPUESTA: Viene cuando siente que está de parto,desde la puerta de entrada, sube por el ascensor y entra directamente en la unidad, junto con su acompañante que normalmente es su marido.

P: ¿Por qué procedimientos o pruebas pasa?
R: Primero se la pasa a una sala, se le ponen los monitores, se ve qué dinámica tiene y si tiene buena dinámica podemos hacerle un tacto para ver de cuánto está.

P: ¿Y si no quiere tacto ? (como veis, yo soy de las del dedito en la llaga)
R: Bueno, un tacto nos puede decir mucho, pero si no quiere y vemos que tiene buena dinámica y el bebé está bien, pues podemos pasarla a paritorio.

P: Y durante este tiempo, ¿está acompañada?
R: Sí claro, por quien quiera. Si quiere su marido, o su madre, o una hermana…

P: ¿No le decís que se salga para hacerle el tacto?
R: No, ¿por qué? A menos que ella quiera que salga… Es su cuerpo.

P: Claro, claro (flipe personal nº1) Entonces me estás diciendo que la mujer va a estar todo el rato acompañada por quien ella elija, ¿no?
R: Sí. Todo el rato, siempre que ella quiera.

P: ¿Y si quiere que estén dos personas? ¿Digamos su marido y su madre? ¿O su marido y una doula?
R: Sí, si todo va bien y no hay complicaciones, sí.

P: ¿Sabéis lo que es una doula? ¿Vienen aquí?
R: Sí, claro. Cada vez vienen más. Es como una tendencia, ¿no? Pero suelen ayudar mucho y las mujeres se sienten muy bien a su lado.

P: Bueno, supongamos que consideráis que la mujer está ya con buena dinámica y se queda. ¿Le cogéis una vía?
R: No, sistemáticamente no, sólo cuando tienen epidural, por la hipotensión, sobre todo. Pero no concectamos ninguna infusión intravenosa, ni administramos medicación sólo si es necesario.

P: ¿Os piden mucho la epidural?
R: Sí, sobre todo primíparas, en torno a un 60% la pide. Las multíparas no tanto.

P: ¿Y qué pensáis vosotras de la epidural?
R: Pensamos que es siempre mejor para el cuerpo hacerlo natural. Si se mueve libremente y no tiene anestesia todo irá mejor y más rápido.

P: ¿Y sabéis algo sobre métodos naturales para alivio del dolor?
R: Sí, siempre lo ofrecemos. Podemos darle un masaje en las lumbares y siempre hay al menos una de nosotras por turno que sabe de acupuntura y reflexología. Las otras a lo mejor no sabemos poner las agujas pero si sabemos dónde están los puntos para presionarlos.

P: ¿Hacéis monitorización interna?
R: ¡N0! En muy raros casos. Ponemos monitorización externa continua.

P: ¿Qué hay de la monitorización discontinua con Sonicaid?
R: No la usamos, pero tenemos unos monitores con cables extralargos y resistentes al agua, con los que la mujer puede pasear, sentarse en la pelota, bañarse… sin problema (hay un baño en cada paritorio. Los “paritorios” son como habitaciones de hospital pero individuales)

P: ¿Ponéis enema o rasuráis?
R: (cara de espanto) ¡No, hace muchísimo que no!

P: ¿Hacéis episiotomía?
R: No, ni siquiera a primíparas. Se ha demostrado que es mejor así. El único caso son los partos instrumentales, en los que sólo usamos ventosa. Entonces hay que hacerla. Pero es menos del 5% de los partos.

P: ¿Parteáis nalgas, podálicas…? ¿Y gemelos? ¿En qué circunstancias?
R: Siempre, siempre lo intentamos así, un parto es siempre, siempre, mejor (es una partera “experimentada” quien habla esta vez). Un nalgas o un podálico se partea sin problemas, incluso uno ligeramente transversal. Y los gemelos también. Da igual que no esté ninguno en presentación cefálica, porque primero se puede dar la vuelta en el mismo parto y segundo, sería como partear unas nalgas, pero un poco más largo. Un parto es siempre lo mejor (flipe personal nº2, empiezo a pensar en hacerme lesbiana y casarme con esta mujer…)



Uno de los equipos de paritorio del TYKS Hospital

P: ¿Y en qué casos inducís? ¿Y cómo? ¿Con tiras de prostaglandia, con oxitocina sintética…?
R: En casos de una diabetes mal controlada con bebé claramente macrosómico, hipertensión no controlada, algunos gemelos, más allá de la semana 42… Primero usamos un globo lleno de agua estéril dentro de la vagina. Esto suele dar muy bueno resultados y normalmente no hace falta ni prostaglandinas ni mucho menos oxitocina sintética (realmente, sospecho que me han echado algo en el zumo de la cantina…)

P: Bueno, y estos “partos de alto riesgo”, ¿los lleva directamente un gine?
R: No tiene por qué, nuestras gines están aquí para cuando las necesitamos. Empieza a llevarlo una matrona, y si hace falta se llama a la gine. Pero puede que el parto transcurra muy normalmente y entonces nosotras lo hacemos todo. Normalmente estamos sólo nosotras con la mujer. A veces nos vamos al estar pero podemos seguir su monitorización desde allí. O nos vamos a otro  parto pero si ella nos llama, cada timbre suena en todos los paritorios.

P: ¿Tenéis un protocolo de indicación de cesárea? ¿Permitís el PVDC? ¿Se permite la cesárea electiva? ¿Qué tasas tenéis?
R: No, en general no actuamos por protocolo, queremos ver a las mujeres de forma individual y como te dijimos intentamos siempre que sea parto. Sólo hay algunos casos. Por ejemplo, el PVDC se permite sólo tras una cesárea, tras 2 o más sí ha de ser cesárea también. O cuando es pre-eclampsia o eclampsia que es una urgencia. Por desgracia la cesárea electiva se permita en la sanidad pública. Nuestra tasa es alrededor del 14%, incluyendo electivas. En la privada es otra cosa: todo o casi todo son cesáreas. En la privada no hay ni matronas, no las quieren ahí. Pero casi nadie quiere parir en la privada.

P: ¿Y en caso de cesárea, qué pasa con el padre?
R: Tanto el padre como nosotras tenemos que ponernos vestimenta de quirófano (en los partos fisiológicos, para recibir al niño estas matronas y el sólo se ponen guantes limpios. Ni bata, ni gorro, ni guantes estériles). El padre entra en quirófano en la cesárea y se queda al lado de la madre. Cuando el bebé nace, se pone en seguida muy cerquita de la cara de su madre, y si está bien, se le da al papá para que se lo ponga piel con piel dentro de la camiseta mientras cosen a la madre. Y luego en seguida piel con piel y si puede ser mamar dentro del camisón de la madre. (definitivamente, ese zumo llevaba algo… ¿de verdad estoy escuchando esto?)

P: ¿Hacéis un número determinado de tactos por hora? ¿Rompéis bolsa?
R: No, no tenemos un número determinado. Podemos ofrecerlo o pedirlo la mujer. Y con la bolsa igual.

P: Pero, ¿ella puede decidir si quiere o no quiere?
R: Sí, claro.

P: ¿Cómo pensáis que debería ser el ambiente en el paritorio?
R: Tranquilo, silencioso y oscuro. Pero no todas las mujeres quieren.

P: Después del parto, ¿qué pasa con el bebé?
R: Se le abre el camisón a la madre y se le pone dentro del camisón y si lo desea, se le ayuda en la postura de amamantamiento.

P: ¿Todo el personal sabe de lactancia materna?
R: Sí, por supuesto.  Son muy insistentes con nuestra formación y reciclaje en ese tema.

P: ¿Esperáis para cortar el cordón?

R: Sí, hasta que deja de latir y se quede blanco y delgado. Dejamos que lo corte el padre. Y justo en ese momento administramos la inyección de vitamina K.

P: ¿Algunos padres os la han pedido vía oral?
R: Mmmm… sí, algo hemos oído, sabemos de la posibilidad pero creo que nadie o casi nadie la pide, pero si la piden, por supuesto se la damos oral. (en este momento soy yo quien les deja un poco flipadas, y les enseño en uno de los ordenadores del estar un estudio sobreo mayor eficacia de administración de vitamina K oral; muchas apuntan el link o lo guardan en favoritos. Se muestran interesadas, contentas de aprender algo nuevo y abiertas a lo que una doula les puede aportar)

P: ¿Alguien os ha pedido que quiere comerse la placenta?
R: (caras de extrañeza, pero no de asco.) No… ¿Hay gente que lo pide? (asiento). No, al menos aquí no, pero sí que hay gente que ha pedido que quiere llevársela. (nuevamente soy yo quien las dejo flipadas, y les explico la composición de la placenta, los beneficios de la placentofagia, la posibilidad de hacer homeopatía y cápsulas… no habían oído nunca sobre ello)

P: ¿Y se la dais?

R: Claro, es suya. A veces si no se la pueden llevar en ese momento, se la guardamos en el congelador etiquetada. Alguna vez han tardado meses en recogerla, pero ahí estaba.

P: ¿Sabéis que en mi país no dejan hacer eso porque lo consideran un residuo con riesgo de contaminación biológica?
R: ¿Por qué? Si es de una mujer sana, no lo es.

P: ¿Qué es lo siguiente que hacéis? ¿Vacuna de la Hepatitis? ¿Pesar? ¿Medir? ¿Miráis los reflejos?
R: ¡No! La vacuna de la Hepatitis no se pone hasta los 2 meses. Nos vamos y dejamos a la familia una media hora solos en la intimidad. Después de ese tiempo, pesamos y medimos, en el mismo paritorio. Comprobamos la involución uterina, ayudamos a ducharse a la madre si lo desea mientras el bebé se mete en la camiseta del padre, y tras 2 horas se van a planta. Allí al día siguiente el pediatra mirará sus reflejos. Las altas se dan normalmente a las 48 horas pero hay muchas multíparas que si todo ha ido bien se piden el alta voluntaria el mismo día.

P: ¿Cuándo se le mide la glucemia al bebé? ¿Cuál es el límite para suplementar?
R: Si el bebé ha nacido bien, en este hospital cada 6 horas. Pero hay otros hospitales en los que si no ven signos, y el bebé ha nacido bien no la toman nunca. Si el bebé tiene menos de 2.4 mmol/ l de glucosa en sangre (43.2 mg/dl), se le pone al pecho. Pero si tiene menos de 2 mmol/ l (36 mg/ dl) se le suplementa con biberón. Los suplementos son, por orden de preferencia: la leche de la propia madre, que se le extrae; leche materna de nuestro banco de leche; y por último, si la madre no tiene deseos de lactar, leche de fórmula (ahora mismo me parece que esté metida en una peli de ciencia ficción, pero de las guays. Además, la suplementación se hace con biberón pero con el método Kassing. En  los hospitales que yo conozco el valor mínimo por el que se considera a un bebé hipoglucémico y no le dejan mamar, ha de ser suplementado sí o sí, es 40 ó 45 mg/ dl que corresponden a 2.22 ó 2.5 mmol/ l… Gracias a mi amigo Samuel por la puntualización sobre las diferentes unidades de medida de glucosa en sangre en nuestro país y aquí)

P: Ahora tengo una pregunta sobre otra unidad del hospital: el área de interrupción del embarazo, voluntaria o involuntaria. Si una madre que ha perdido a su bebé quiere verlo tras el aborto, aunque sea su cuerpo sin vida, ¿puede hacerlo?
R: Sí, por supuesto, siempre facilitamos la despedida… Excepto en los casos de embarazos de menos de 15 semanas, en los que le decimos que es mejor que no lo vea porque no parece un bebé. Es que ni siquiera es aún un feto, no tiene forma humana…

P:… Vale, pero y si esa madre insiste en que quiere ver a su bebé, o a su embrión, que quiere verlo, y quiere decirle adiós… ¿le dejaríais?
R:… (pausa)… Sí, bueno, claro, le dejaríamos… Al fin y al cabo es verdad que es su bebé…

Pues no hay nada más que decir, salvo que en breve tendrás las siguientes entregas de “Fisgoneando en un hospital suomi”. No es ciencia ficción, no, es una sanidad pública llevada… De otra manera… En la mayoría de los casos, mejor, en mi opinión. La clave está en una de las respuestas de las matronas: los protocolos no te dejan ver a la mujer individualmente. Y cada mujer pariendo es un universo diferente, un regalo que la vida, en todo su esplendor, nos hace.

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