martes, 12 de agosto de 2014

26 cosas que nadie me dijo sobre la lactancia materna..... y agradezco enormemente haberlas descubierto por mí misma.


JUEVES, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2011



1. Tengo tres tetas, las dos de siempre y el ombligo, que no produce pero a Zambra le pirra.

2. Zambra primero tenía una teta y ahora también tiene tres. Eso lo descubrí un día que iba turnando unos animalitos de juguete dentro de su ombligo, para darles de mamar, a veces por las patas o la cola.

3. Soy capaz de alimentar a miembros de varias especies: la granja entera de los clicKs de playmovil (carromato incluido), muñecos de todos los tamaños y materiales, marionetas, bloques de madera, coches, trozos de pan, hojas de plantas y hasta una regadera (esto último fue una experiencia mística lo juro).

4. Mi axila es el lugar perfecto para esconder todo lo que molesta cuando ya sólo le apetece mamar, ahí van a parar lápices de colores, palitos de pan, galletas, piezas de madera, baquetas y lo más tierno, sus manitas.

5. Tengo unos subidones de oxitocina que jamás me había reído tanto (a veces el papá de Zambra se asusta y todo, je, je).

6. Mis tetas son tan hermosas que a Zambra le gusta mirar la que está libre mientras mama de la otra, como si se la fueran a quitar. Este verano en la piscina nos hemos reído mucho.

7. Mi hija después de terminar con las dos tetas (ya sé que es imposible pero es un decir) empieza a delirar y dice "teta, teta, teta, tetita, aham", enseña los dientes y se descojona sola (vaya que otra que va drogadita perdida. Si de tal palo...)

8. Los niñ@s maman de pie en cuanto se mantienen y les da igual donde estés sentada ni que sea en la taza del wáter.

9. Zambra saca toda la potencia de su voz “de pito” al verme llegar donde sea y suelta un "teta, teta, teta, teta" a grito pelaó, mientras la gente se gira.

10. ¿Hay algo que suene más dulce al oído que un “tetetetetititatatatá”?

11. A veces me sorprendo a mí misma bailando en tetas frente al espejo (cual cabra loca) para el deleite de Zambra que se muere de risa.

12. A partir de cierto momento tu hija se convierte en una equilibrista al mamar y tú aprendes a convivir con ese movimiento constante de su cuerpo. El baile de San Vito lo inventó un bebé mayorcito lactante, estoy segura.

13. Mido la altura de mi hija por como cuelgan sus piernas de mi falda al mamar y de noche confieso que estoy deseando que un día sus pies lleguen a tocar mis pies cuando toma tetita pegada a mi cuerpo.

14. Mientras mama un niñ@ habla, canta, baila, dice sí o no... etc, y Zambra hasta lee cuentos (a su manera).

15. La leche materna va bien con dulce, con salado y es el maridaje perfecto para todo tipo de alimento. Un día te tocará explicarle a tu hij@ (al menos yo lo hice) que tiene que masticar antes de mamar porque pretende hacerlo todo a la vez y, al abrir la boca, no sabes si reírte o salir corriendo del susto.

16. La mandíbula de un bebé mayor de un año cuesta mucho de abrir desde fuera... eso sí que es sellar al vacío.

17. Si en el sofá es una equilibrista, en la bañera Zambra demuestra maestría en el arte del contorsionismo. A mí que me expliquen el porqué de las 1000 posturas alternadas. Creo q la mayor función de una bañera es amamantar.

18. La teta no solo da sueño, nos da risa, mucha risa, a ambas…

19. La prolactina me ha curado el insomnio, el “colecho-tetil” es el mejor ansiolítico que conozco, para que luego digan que si maman de noche no duermes.

20. Durante un tiempo si Zambra veía una foto suya decía mamá (ahora ya dice nena) pero si veía una mía decía directamente "teta". Más claro agua.

21. Las cortes como las cortes, las uñas de tu hij@ al llegar al pezón libre se convierten en garras.

22. Zambra hace tiempo que señala con el dedo y dice "teta" o "tetita" a algún que otro escote que ve por la calle, conocido o no, para vergüenza de su padre je, je. También levanta y busca teta bajo jerseys de mujeres familiares, su abuela, su tata...

23. La lactancia atrae a otr@s niñ@s mayores y pequeñ@s, se sientan cerquita a mirar y les hace reír.

24. A veces me saco la teta en algunos lugares sólo por dar la nota, lo confieso, me pasa pocas veces pero da un gustito.

25. Ver la cara de mi enfermera de pediatría cada vez que apunta, ya sin preguntar, "lactancia materna", no tiene precio.

26. Pasan los meses y cada vez nos gusta más, 19 meses de teta, seguimos con nuestro idilio.

Myriam Moya Tena
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