viernes, 8 de agosto de 2014

Amamantando cuando la mamá está enferma

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¿Qué pasa si mamá se enferma durante la lactancia? En la mayoría de los casos no es necesario interrumpir la lactancia

Enfermedades virales comunes
El grueso de las enfermedades virales comunes, que se tratan con reposo y medicación para la fiebre y el dolor, no requieren que se interrumpa la lactancia. Resfrío, gripe, faringitis, gastroenteritis, en todos los casos la mamá le pasará al bebé anticuerpos contra los virus a los que se ha visto expuesta.
Para discutir con el médico sobre los medicamentos utilizados se puede consultar la página de APILAM, www.e-lactancia.org, mantenida por profesionales de la salud y con información confiable  actualizada. Los analgésicos/antifebriles son compatibles con la lactancia.

Es importante el cuidado de la madre, permitirle que descanse y que tenga ayuda con el bebé, para que su cuerpo pueda recuperarse mientras continúa con la lactancia.

Hay algunas formas del virus de la gripe que requieren del uso de un antiviral. Los antivirales son compatibles con la lactancia.

La gasteoenteritis y en menor medida cualquier infección viral con fiebre pueden dejar a la madre deshidratada y esto puede afectar la cantidad de leche. Tener en cuenta que esto puede aumentar las frecuencias de tomas en el bebé y una vez recuperada de la enfermedad, la madre puede notar los pechos más llenos al recuperar la hidratación.


Herpes, culebrilla, varicela
Las lesiones provocadas por el virus Herpes-Zóster, ya sea manifestándose como varicela, como "culebrilla", o lesiones aisladas, provocadas por el virus Herpes Simplex, requieren de tratamiento y de algunos cuidados de higiene para reducir la probabilidad de contagio al bebé. Lavado de manos y evitar contacto con las lesiones son medidas necesarias para reducir la probabilidad de contagio. En bebés sanos, con sistemas inmunes sin problemas, no es necesario tomar medidas adicionales.

Si aparecen lesiones en el pecho es necesario cubrirlas para evitar que el bebé entre en contacto con ellas. Si las lesiones están sobre la areola o pezón, es necesario suspender la lactancia de ese lado hasta que la lesión sane. Puede extraerse leche, pero si el sacaleches o la mano entran en contacto con la lesión, la leche no podrá usarse.

La exposición al herpes es preocupante en bebés de menos de un mes de vida.

Infecciones bacterianas
Las infecciones bacterianas (como las placas en la garganta, la mastitis o cualquier otra infección) que requieren del uso de antibióticos tampoco llevan a suspender la lactancia. La inmensa mayoría de los antibióticos son compatibles con la lactancia, de hecho, son usados en lactantes. El sitio web de APILAM mencionado más arriba es un recurso útil para buscar información sobre los antibióticos.

Una infección que merece mención especial es la infección por estafilococo resistente a la meticilina (SARM o RSMA en inglés). Este patógeno es resistente a muchos de los antibioticos comunes y suele ser causante de infecciones intrahospitalarias. Si la infeccion se encuentra en una parte del cuerpo lejos de los pechos mientras la madre mantenga las lesiones cubiertas y practique una buena higiene de manos, Si la infección estpa en el pecho, cerca de la areola, se recomienda on amamantar del lado afectado hasta después de las primeras 48 horas de tratamiento con antibiótico. Si se ha drenado un absceso con SARM cerca de la areola, se recomienda suspendar la lactancia de ese lado hasa tanto cicatrice la incisión para evitar el contacto con la boca del niño.

Alergia
Una madre con alergia puede recibir todos los cuidados necesarios para su tratamiento y continuar amamantando. Los tests y las vacunas no presentan riesgo ni para la lactancia ni para el lactante. Antihistamínicos como la loratadina y la desloratadina no presentan riesgo para la lactancia o lactante. Algunos antihistamínicos, como la pseudefedrina, no son compatibles por la lactancia porque pueden causar irritabilidad en el bebé o pueden afectar la producción de leche por interferencia con la prolactina.

Hepatitis
Hepatitis A
La hepatitis A, que se contagia a través de alimentos contaminados con el virus o por contacto con personas afectadas, no requiere la intrerrupción de la lactancia. El bebé recibirá tratamiento de profilaxis indicado por su médico.

Hepatitis B
La hepatitis B se transmite por contacto con sangre o fluidos corporales (semen, flujo vaginal, saliva). Si la madre está infectada con el virus de la hepatitis B esto no representa un obstáculo para la lactancia. El bebé recibirá tratamiento profiláctico y la vacunación contra el virus. Estudios previos a la inmunización masiva indicaban que el virus de la HepB no se transmite por la leche materna.

Hepatitis C
Se contagia a través de contacto con la sangre de una persona infectada. No representa riesgo para el lactante. El virus no se transmite por la leche.

VIH
VIH es la sigla del virus de inmunodeficiencia humana. En Argentina el Ministerio de Salud indica que las madres VIH positivo no deben amamantar y que deben alimentar a sus hijos con leche de fórmula. La leche de fórmula será suministrada a la madre en caso de no poder comprarla.
En otros países donde el suministro de fórmula puede no ser Aceptable, Factible, Accesible, Sostenible y Seguro (criterio AFASS) la indicación de no amamantar no es inmediata. Investigaciones recientes indican que puede haber factores protectores contra el VIH en la leche materna. Es importante resaltar que la alimentación mixta (lactancia materna y artificial) es la que presente la mayor tasa de contagio.

Depresión
Se estima que entre el 5 y el 25% de las mujeres sufre depresión posparto durante los primeros tres años de vida de sus hijos. Es importante que la madre con depresión posparto reciba atención médica y psicológica y cuente con una red de apoyo que la sostenga en su maternidad. En muchos casos, la depresión puerperal pasa desapercibida.
Las alternativas de tratamiento incluyen a la psicoterapia, la medicación antidepresiva y una combinación de ambas. Las decisiones sobre tratamiento se ven afectadas por muchos factores, entre ellos la voluntad de la madre de amamantar ante la creencia de que la medicación para la depresión es incompatible con la lactancia materna. El protocolo n°18 de la Academia de Medicina del Amamantamiento brinda una guía efectiva para el tratamiento de la depresión posparto. Existen alternativas de medicamentos antidepresivos que pueden usarse durante la lactancia.

Este documento tiene fines informativos y no reemplaza la atención médica.
Preparado por: V. Garea IBCLC
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