lunes, 11 de marzo de 2013

Rubéola & embarazo: mejor prevenir


El pasado 5 de noviembre, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta por un probable caso de rubéola en una mujer embarazada de la Ciudad de La Plata. Te contamos cuáles son los riesgos de esta enfermedad durante la dulce espera, y qué debés hacer para prevenirla.

La rubéola es una infección viral típica de la infancia que rara vez provoca complicaciones. Excepto durante el embarazo. Se presenta como una enfermedad leve que comienza con dolor de cabeza, cansancio, malestar general, fiebre baja, y un aumento de tamaño de los ganglios en la nuca, el cuello y detrás de las orejas. Aparecen luego unas pequeñas manchas rojizas, que comienzan en la cara y que dentro de las 24 horas se expanden al resto del cuerpo, erupción bastante similar a la de otras enfermedades virales, como la quinta enfermedad o la infección por enterovirus. De todos modos, cabe señalar que en un 50 por ciento de los casos puede cursar sin ningún síntoma.
El virus se transmite por medio de las gotitas de saliva que se despiden al hablar, toser o estornudar, y el contagio puede producirse desde uno o dos días antes de la aparición de la erupción hasta una semana después de comenzada. Luego del contagio, transcurrirá un período de incubación de entre dos y tres semanas antes de que se manifiesten los síntomas.

El diagnóstico
Alrededor del 10 por ciento de las mujeres en edad fértil no ha padecido la enfermedad, y se beneficiaría con la aplicación de la vacuna. Pero es importante que sepas que el diagnóstico no es clínico, dado que muchas infecciones eruptivas tienen síntomas similares, o bien pudiste haber tenido rubéola en forma asintomática.
Solamente mediante un análisis de sangre es posible confirmar -por la presencia o ausencia de anticuerpos específicos- si una persona padece o ha padecido la infección. Por eso, cuando vas al médico -idealmente antes de quedar embarazada, o en última instancia en la primera consulta obstétrica- y el profesional confirma que nunca fuiste testeada serológicamente contra la rubéola, debe incluir este examen dentro de los estudios habituales.
Las mujeres que no han padecido la infección deben vacunarse antes del embarazo. Y las que tienen análisis previos que certifiquen que ya la han contraído se consideran libres de riesgo.

Solamente mediante un análisis de sangre es posible confirmar -por la presencia o ausencia de anticuerpos específicos- si una persona padece o ha padecido rubéola.

Bebés en riesgo
Cuando una mujer embarazada se contagia, sobre todo si la infección se adquiere en la primera mitad de la gestación, el virus puede transmitirse al bebé a través de la placenta y provocarle síndrome de rubéola congénita (SRC).
El riesgo de infección fetal y la gravedad de las secuelas están en directa relación con el momento del embarazo en que se adquiere la infección: cuanto más temprano, más frecuente y grave resulta el daño al bebé. En orden de frecuencia, las principales anomalías que suele ocasionar son hipoacusia, retardo mental, malformaciones congénitas, trastornos cardiacos, defectos oculares, tiroiditis y diabetes insulinodependiente, entre otras.

La vacuna
¿Sabías que la rubéola puede prevenirse mediante una vacuna? Pues así es. Sin embargo, a pesar de las numerosas campañas de prevención, un 10 por ciento de las mujeres en edad fértil no tiene defensas contra la infección, ya sea porque nunca se enfermó o porque no fue vacunada.
La vacuna contra la rubéola es segura y efectiva, pero como está elaborada con virus vivos atenuados, está contraindicada durante la gestación. Por lo tanto, si te la aplicás, deberás esperar por lo menos un mes antes de quedar embarazada.
Recordá: si no estás segura de haber padecido la enfermedad, solicitá la confirmación mediante un estudio serológico. Si el resultado es negativo, vacunate antes del embarazo o bien durante el puerperio.

Para tener en cuenta...
/ Todas las mujeres en edad fértil deberían conocer su estado inmunitario frente a la rubéola, mediante el control serológico.
/ Las mujeres susceptibles de contraer rubéola deberían vacunarse antes del embarazo o durante el puerperio.
/ Cuando una mujer embarazada tiene sarpullido o tuvo contacto con alguna persona con diagnóstico de enfermedad eruptiva, es imprescindible que realice un control médico para averiguar si se ha contagiado rubéola.

Con el asesoramiento del Dr. Gabriel Baño, Pediatra del Servicio Vacunas de STAMBOULIAN Servicios de Salud.

Revista Ahora Mamá, Año 17, Diciembre 2012.
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