miércoles, 6 de febrero de 2013

Cambiar pañales después de los 50, una tendencia que crece


 Sábado 02 de febrero de 2013 | Publicado en edición impresa
En inglés se la denomina start over dad; virtudes y desventajas de un fenómeno mundial


Chaplin fue uno de los famosos pioneros. Hoy, ya no es una rareza, y la lista de hombres (con exposición pública o no) que reinciden en la paternidad después de haber recorrido más de la mitad de la vida es cada vez más extensa.

En inglés, el fenómeno se denomina SOD ( start over dad) , aunque sus representantes abundan en todas las latitudes. Por estos pagos, los protagonistas de renombre son muchos. Hay políticos, actores, escritores, músicos y deportistas que cambian pañales después de los 50. Como Mauricio Macri y su pequeña Antonia, aunque antes ya lo habían hecho Carlos Menem o Francisco de Narváez. "A partir de una determinada edad podría decirse que uno es mucho más consciente en varios aspectos -apunta Francisco de Narváez, padres de seis hijos que van desde los 36 hasta los 3 años-. En mi caso, después de los 50 tomé dos decisiones centrales en mi vida: con Agustina decidimos tener hijos, que me han llenado nuevamente de felicidad, y decidí volcarme de lleno a la vida pública y trabajar por mi país."

¿Cómo es ser padre después de los 50 años? Para De Narváez es, sin matices, maravilloso. "No tengo la misma juventud que cuando nació Paco, mi hijo mayor, y la cintura me pasa factura cuando me tiro en la arena para hacer castillitos con Antonio, que tiene 3. Pero en esta segunda mitad de mi vida soy más consciente, mi estabilidad emocional es mayor y aprendí a darles el tiempo necesario a los cosas realmente importantes. Y no me pesa despertarme a las tres de la mañana para darle la mamadera a Antonio. Hoy, lo disfruto", cuenta el político, de gira por Tandil, a la nacion.

"Cuando los padres son mayores, los nuevos hijos ofrecen la oportunidad de volver a vivir una experiencia afectiva, cercana e intensa con la infancia, y eso vitaliza y rejuvenece -señala la psicóloga Susana Mauer-. Con cada hijo se es padre de un modo único. En ese sentido, la edad de un padre que ya tiene hijos grandes genera una dinámica diferente de crianza, con sus ventajas e inconvenientes."

También lo confirma Rafael Muñoz, con 57 años y cinco hijos: Agustín, de 30, Gisella, de 28, Justo, de 24, Valentina, de 15, y Milagros, de 2 años. La más pequeña es la que nació fruto de su amor con su actual esposa, Soledad. "Es hermoso ser papá a esta edad y sentirte tan vital. Y también soy más paciente. Antes me sacaban de las casillas por cualquier cosa. Ahora parezco un abuelo [se ríe] porque le dejo hacer todo lo que no les dejaba a mis hijos mayores. Y no grito más. Aprendí que todo es mejor si uno lo explica, con calma."

PACIENTES Y REFLEXIVOS

En general, aparece una postura más reflexiva y, a la vez, más relajada, coinciden los expertos. "También el hombre goza de una mejor posición económica en una etapa avanzada de su vida y de una mayor estabilidad emocional -apunta Mauer-. Pero el hecho de formar una nueva pareja con alguien más joven no es un vínculo privativo de los hombres. Las mujeres también han dado ese paso. Es una época en la que se asientan importantes cambios de paradigmas, y el retrato de familia cambió."

¿Qué edad voy a tener cuando mi hijo cumpla 18? La misma ecuación matemática se plantea en todos los casos. "Asumís esa preocupación. A veces me da miedo ser un padre grande y no poder estar con ellos ni acompañarlos en momentos importantes, como, por ejemplo, cuando ellos sean padres -reconoce De Narváez-. Pero les doy todo lo mejor que tengo ahora, los disfruto. El fin de la vida llegará, pero hoy estoy con ellos."
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