martes, 26 de febrero de 2013

El método Bradley para controlar el dolor durante el parto




El dolor durante el parto es uno de los temas que más inquietan a las futuras mamás. Desde hace siglos se ha intentado disminuir el dolor durante el parto a través de métodos diversos, y hoy os hablamos de uno de ellos, el método Bradley para controlar el dolor durante el parto.

Este método se llama así en honor a su creador, el Dr. Robert A. Bradley (1917-1998), a quien se le ha atribuido el crédito de hacer que los padres regresen a la sala de partos, ya que la figura paterna es importante en su teoría, según veremos a continuación. Fundamentalmente, se prepara a la pareja para confiar en sus instintos y transformarse en participantes informados en el proceso del parto.

El método Bradley (también conocido como “husband-coached childbirth“, algo así como ‘parto entrenado o asistido por el padre’) enfatiza el enfoque natural del parto y la participación activa del padre del bebé como ayudante. Uno de los principales objetivos de este método consiste en evitar la medicación a menos que sea absolutamente necesaria.

A pesar de que el método Bradley defiende una experiencia de parto exenta de medicación, en las clases también se prepara a los padres para posibles complicaciones o situaciones inesperadas, como una cesárea de urgencia.

Se les enseña a los padres a ser responsables con sus decisiones y que se informen sobre los procedimientos habituales en el lugar en que la mujer dará a luz, así como que hagan saber sus intenciones (algo así como presentar su plan de parto). Al principio no contemplaba al padre en sus teorías, pero con el tiempo amplió su método de parto para incluir la instrucción extensa del padre como “entrenador” para el parto.

El método Bradley también hace hincapié en la alimentación sana y equilibrada, la práctica del ejercicio físico durante el embarazo y las técnicas de relajación y respiración profunda como formas de afrontar el dolor en el parto.

Según Bradley, éstas serían las seis necesidades de la parturienta: la relajación profunda y completa, la respiración abdominal, la soledad en la tranquilidad, la comodidad física, la oscuridad y los ojos cerrados y la aparición del sueño.

Tiene gran importancia la relajación para el alivio del dolor, que las parejas practican a diario antes del parto, de modo que cuando llega el momento de dar a luz la mujer adquiere la relajación necesaria condicionada a la voz y el tacto de su pareja.

Después del parto, se hace hincapié en el amamantamiento inmediato y el contacto constante entre los padres y el bebé. El método Bradley es la opción que eligen muchas mujeres que dan a luz en su hogar o en otros ámbitos no hospitalarios.


Parir sin anestesia, como en el mundo animal
El Dr. Bradley desarrolló su método con el propósito de eliminar y borrar de la obstetricia las drogas, cuando estaba de moda y tan extendido el “sueño crepuscular” y la anestesia general en los partos en hospitales.

Habiendo sido criado en una granja y presenciado muchos nacimientos de animales como parte de la vida agrícola, el Dr. Bradley creía que las mujeres, como los animales que había observado, pueden dar a luz sin medicamentos y sin angustia. Esta comparación con el mundo animal nos recuerda a Michel Odent y sus teorías.

Basándose en las observaciones de mamíferos sudando durante el parto y el nacimiento, Bradley desarrolló un método de parto para enseñar a las mujeres para hacer las cosas que las madres hacen por instinto animal, enseñar algo que habían olvidado con el paso de los siglos.

Poco después de comenzar a aplicar su nuevo método de parto en un ensayo con enfermeras embarazadas, el Dr. Bradley comenzó a creer que la presencia y el apoyo del padre durante el parto era importante para el éxito de la madre en el logro de un parto natural.

Como hemos dicho, Bradley se convirtió en un pionero en la inclusión de los padres en el proceso del parto, pero en cuanto a la anestesia y a la consideración de la mujer en este momento de la vida a muchos les pareció que dio unos cuantos pasos atrás, menospreciando avances médicos importantes para la atención de la mujer en el parto y con unas comparaciones con el mundo animal que no a todos agradaron.

Y no nos referimos sólo a médicos o anestesistas que vieran peligrar sus puestos de trabajo, sino a muchas mujeres, madres, que consideraban que la negación de la anestesia era poco menos que un atentado contra su libertad, cuando no un método de tortura de otros tiempos al que se las quería volver a someter.

Es una apasionante historia que estoy descubriendo la de la lucha entre matronas y obstretas, gurús de lo natural y médicos, madres y hombres, mujeres y médicos…. difícil de simplificar y que, a diferencia de lo que podemos pensar, lleva desarrollándose desde hace unos siglos.

El método Bradley sería un eslabón más de la moda por lo “natural” que muchos verían (ven) con malos ojos y otros entronizan como la verdad absoluta, pero que a mí simplemente me parece una técnica de la que quedarse con lo mejor y no incompatible con el parto hospitalario o atendido médicamente.

Pronto volveremos con más datos acerca del método Bradley para controlar el dolor en el parto, un método que hoy día se ha profesionalizado y hecho oficial, aunque carece de contenidos demasiado originales, pero que supuso un hito por el momento en el que se popularizó.

Sitio Oficial | The Bradley Method
Más información | Wikipedia
Fotos | Llima y davhor en Flickr

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