jueves, 15 de agosto de 2013

Llanto, cólico del lactante


Las necesidades básicas de los bebés son la protección, el calor y el alimento. Cuando les falta alguna de ellas, primero manifiestan incomodidad, se les ve inquietos e intentan consolarse chupándose el puño, o bostezan, o mueven las extremidades como pidiendo algo. Si no se les atiende, lo más probable es que acaben llorando. Durante los primeros 60 segundos, se trata de una protesta y se calmará con facilidad si la madre o el cuidador les atiende. En caso contrario, tras más de un minuto se desesperan y acaban llorando intensamente manifestando el estrés que están sufriendo.

El niño cuando llora no intenta "manipular" ni "llora por llorar". El llanto es una manera de comunicación del lactante que indica una necesidad, pero no siempre significa hambre. Muchos bebés están tan tranquilamente mamando y cuando acaban, si la madre los coloca en la cuna, rompen a llorar, lo que se interpreta equivocadamente como que tienen hambre. Generalmente se calman en el momento en que la madre les toma de nuevo en brazos y los acerca al pecho, del que apenas succionan. Algunos autores opinan que los bebés se sienten profundamente solos en la cuna, en peligro. Solo se sentirán protegidos en contacto con la madre, el padre o cualquier persona que les cuide.

Se conocen como cólicos del lactante a los episodios de llanto que suelen durar alrededor de 2-3 horas al día más de 3 días a la semana, que tienen lugar por la tarde-noche y que suelen aparecer a partir de los 15 días. El bebé estira y encoge las piernas, muestra una expresión de dolor y ventosea , lo que a veces le alivia.

Se cree que estos episodios de llanto obedecen a dolores abdominales, y se han intentado relacionar con alergias, gases, hipermotilidad intestinal, temperamento, sobrecarga de estímulos, etc. Algunos autores consideran que el llanto a esas horas (tarde-noche) traduce un estrés acumulado durante el día. Hay que tener en cuenta que en general nuestros bebés no están siempre en contacto con su madre o su cuidador, situación que les puede estresar y que expresan como llanto al final del día. De hecho, los bebés que siempre están en estrecho contacto con su madre (en pañuelos o en brazos) como la mayoría de bebés africanos, asiáticos, latinoamericanos e indonesios, no lloran más que cuando están enfermos.

Siempre hay que descartar alguna enfermedad y comprobar que la técnica de lactancia es correcta, ya que esto puede ser causa de llanto. En pocos casos el llanto puede ser consecuencia de alergia a las proteínas de la leche de vaca u otro alimento que toma la madre (ver pregunta más frecuente nº 12). Si todo está bien, los medicamentos no suelen ser eficaces, tampoco las infusiones.

En resumen:

El llanto del bebé está especialmente diseñado para alarmar a su madre. Actualmente se sabe que el cólico se puede aliviar o prevenir manteniendo al niño en contacto permanente con su madre o cuidador. Por ello se recomienda responder precozmente al llanto y tomar al bebé en brazos. Esta medida es mas eficaz para mejorar los cólicos que cualquier otra intervención, y no malcría al niño.

Si la madre lo pone al pecho y se calma, ya está solucionado. Si continúan llorando y el llanto del bebé pone muy nervioso a uno de los padres, es preferible que intente calmarlo aquél que esté más relajado. Si no se calma, es mejor que llore, que libere su estrés, en brazos que solo.

Sacudir al bebé no solo empeorará la situación, sino que puede lesionarle gravemente.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...